La experiencia de vida multicultural en la enseñanza de la música

Conversación con la Doctora Lilianne Doukhan durante su estadía en Costa Rica para la presentación de sus ponencias en el IV Festival de Música de la Universidad Adventista de Centro América UNADECA, en su 91° Aniversario.

Lilianne Doukhan es profesora emérita del Departamento de Música de la Universidad Andrews, la universidad más importante de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. De 1991 a 2000, ocupó la Cátedra de Adoración y Música “Oliver S. Beltz”, de dicha universidad. Ella también colabora como profesora para el Departamento de Estudios Internacionales de Idiomas. La Doctora Doukhan nació en Suiza y comenzó a estudiar piano a los cuatro años en Viena, Austria. Durante los siguientes 15 años, realizó estudios musicales en los Conservatorios de Suiza (Zurich y Ginebra) y Francia (Estrasburgo). Recibió un primer premio en interpretación para piano en el Conservatorio Nacional de Estrasburgo. Obtuvo una Maestría en Historia de la Música en la Universidad de Andrews en 1978 y luego regresó en 1984 cuando su esposo aceptó un puesto en el Departamento de Seminario del Antiguo Testamento en la Universidad Andrews.

Lilianne Doukhan obtuvo una Maestría en Humanidades (Universidad de Estrasburgo, Francia), así como en Música (Universidad Andrews), y tiene un Ph.D. en Musicología de la Universidad Estatal de Michigan. Ha vivido en cuatro continentes, da conferencias y organiza talleres sobre la temática de la música en la Iglesia Adventista en todo el mundo, brindando así una experiencia de vida multicultural a su enseñanza. Es autora del libro “En Sintonía con Dios” y es editora de una colección de artículos sobre el tema de la adoración. Lilianne Doukhan está casada con el Dr. Jacques Doukhan y tienen una hija, llamada Abigail.

¿Es usted adventista de nacimiento?

Nací en un hogar adventista donde mi padre era Pastor y administrador de la iglesia. Aprendí a vivir una vida ministerial muy común a la que se vive actualmente.

¿Cómo nació su interés por la música?

Mi padre amaba la música, él tocaba 5 o 6 instrumentos y también cantaba muchísimo música folclórica de Eslovaquia. Así que, desde pequeña, he vivido el gusto por la música. Hubo un tiempo que estuvimos viviendo en Viena y allí llegaban muchos checos, romanos, húngaros, así las cosas, en mi casa, siempre teníamos gente que cantaba, fue así como comencé a estudiar piano a los 4 años. Fue algo que surgió naturalmente.

Cuéntenos: ¿cómo fue su experiencia al escribir el libro “En Sintonía con Dios”?.

Me tomó años, primero nació con la enseñanza en el seminario, todo el tiempo hacían preguntas difíciles de responder. Así que fue un proceso largo y complicado, pero, conforme pasaron los años, fui obteniendo todo lo que necesitaba y así logré escribir “En Sintonía con Dios”. Aprendí muchísimo sobre el rock, sobre la adoración, tuve que leer y estudiar bastante. Realmente fue una rica experiencia de aprendizaje para mí.

¿Cambió su perspectiva musical al vivir en distintos países y en diferentes culturas?

Es un proceso natural, tienes a una cultura, escuchas música que no entiendes. Por ejemplo al llegar a Argelia, su música era bastante extraña, me preguntaba ¿Qué es eso? Pero aprendes y te vas familiarizando, preguntas y así llegas a entender, es así como aprecias su música ¡Ese es el proceso!

¿Cómo cambio su vida al conocer a su esposo, el Doctor Jacques Doukhan? Fue mucho tiempo atrás (sonríe). Creo que cambiamos los dos al conocernos, era muy jovencita, tenía 17 años para ser exacta y me casé a los 19 años, realmente no es que cambié, es que vamos creciendo a través del tiempo y a través de la experiencia. Somos de dos culturas totalmente diferentes, por lo tanto aprendes a caminar juntos y todavía no hemos terminado ¡Nos falta camino por recorrer!

¿Cómo llegaron a establecer un ministerio en conjunto?

Él es un Pastor adventista, siempre está enseñando teología, yo siempre activa en la música y coros. En algunas ocasiones hemos hecho proyectos juntos pero él siempre estaba en la teología y yo en la música y, de esta manera, nos llegamos a enriquecer muchísimo.

Los esposos Doukhan han disfrutado del clima agradable y el hermoso verdor que caracteriza a UNADECA en estos días. Ellos dicen que en Estados Unidos, donde viven actualmente, hay árboles hermosos pero no son tan altos como los de aquí, especialmente, el árbol de corteza, característico de esta época de verano. Dios bendiga a esta hermosa pareja de esposos, hermanos y catedráticos de nuestra iglesia, que siguen legando sus conocimientos y continúan firmes en el Señor y en la bendita esperanza de su advenimiento.