Una vida de entrega al servicio de la Educación Cristiana Adventista te permite ser un profesional con una cosmovisión de eternidad.

Entrevista a los esposos Murrillo.

El pasado mes de abril tuvimos el privilegio de recibir la visita a nuestro campus de la Doctora Greisy Elzebir De Gracia y del Doctor Abraham Murillo Menéndez, visita que fue recibida con mucho agrado desde la Universidad Adventista de Montemorelos, México.

Ellos abren su corazón y comparten con nosotros lo que ha sido su vida de servicio.

ENTREVISTADOR -¿Cuál ha sido su experiencia al estudiar en una institución adventista?

Abraham

Aunque nací en un hogar adventista, mi educación básica fue realizada en instituciones cristianas no adventistas; sin embargo, tuve la oportunidad de estudiar a mis 18 años la Licenciatura en Teología en la época del Colegio Vocacional y Profesional Montemorelos (COVOPROM), hoy, Universidad de Montemorelos en México.

El ir al colegio adventista ubicado lejos de casa, te lleva a dejar amistades, familia, escuela e iglesia local y esa experiencia te hace crecer, aunque te desarraiga de tu entorno original.

El ambiente cristiano del colegio y el mensaje adventista, modelado y visible en la vida de los profesores, me inspiró y clarificó la misión y visión futura de servicio que Dios tenía preparado para mí.

Greisy

Nací en Panamá. Mi madre, fiel creyente en la educación adventista, me envió en 1965, a los 12 años, a estudiar la secundaria aquí, en lo que fue Colegio Vocacional de América Central (COVAC). Ahora, habiendo pasado 50 años de haber egresado del COVAC, valoro como el período más importante de mi formación para los años sucesivos de estudio y de servicio a la iglesia. En ese tiempo, era una esponja que todo absorbía. No solo las clases, porque todo el campus fue escuela: Todo el programa espiritual que estaba entretejido en todas partes y en todo momento. El dormitorio con su disciplina y ambiente que grabó en mí el espíritu de una virtudama. El trabajo estudiantil en la cocina por cuatro años, del que presumo, fue para mí una licenciatura en Nutrición. Las familias del personal, muchas de ellas como modelos, como la de la familia Ayala. Los compañeros, qué sin saberlo, me marcaron para toda la vida con su sincera amistad. 

ENTREVISTADOR¿Cómo se abrieron las oportunidades para el desarrollo personal y profesional al finalizar su proceso de estudios?

Abraham

Recuerdo una cita de Elena G. White, que me clarificó el camino en todo mi desarrollo personal y profesional la cual dice: “Realizar el trabajo que tenemos más a la mano, encomendar nuestros caminos a Dios y seguir de cerca las indicaciones de su providencia, son reglas para obtener una vocación…” White (1976) Mensaje para los Jóvenes, p. 298.

Ahora quisiera comentar que unos días antes de graduarme de la Licenciatura en Teología, ya tenía en mis manos una invitación de trabajo como pastor de distrito, y dos días después luego de cuatro años de noviazgo, contraje matrimonio con Greisy en el templo del colegio, y con ello, listos a servir como un equipo.

Durante todo mi desarrollo profesional, Dios nos dio la oportunidad de desempeñar responsabilidades para la iglesia: a) en el Ministerio Pastoral, como pastor de distrito y de colegio; b) en el Ministerio de Educación, como Director de Educación, Jóvenes y Mayordomía, Maestro de Biblia en la Escuela de Teología; y c) en el Ministerio de la Administración, como Vicerrector Estudiantil 17 años y 10 años como Director del departamento de Efectividad y Calidad Institucional. Me brindó la oportunidad de recibir una preparación académica: en lo pastoral y administrativo, con la Maestría en Religión y la Maestría en Ciencias Administrativas de la Universidad Andrews y posteriormente en el área educativa, los estudios del Doctorado en Administración Educativa.

Greisy

Con mirada retrospectiva, confirmo que las oportunidades nunca las busqué; solo estuve ahí y dispuesta cuando Dios las presentaba. Al graduar Abraham de Teología, estaba claro qué al casarme con él, el llamado era para ambos. Así que todo lo aprendido era puesto al servicio. Por mencionar, trabajos secretariales, de modista, cocinera, preceptora, profesora de español, coordinadora de carrera, directora de egresados, profesora de Biblia o directora de Bienestar Estudiantil, todos fueron hechos con alegría.

El desarrollo personal no tuvo cotos, así que continué con la Licenciatura en Educación con especialidad en Lengua y Literatura Española, luego la Maestría en Educación con especialidad en Currículum e Instrucción y posteriormente, los estudios doctorales.

Entre esos estudios formales, cursé dos diplomados muy importantes y útiles mientras serví en la Vicerrectoría Estudiantil por quince años: Diplomado como Promotora Cultural, por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Diplomado en Formación de Formadores de Tutores impartido por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

ENTREVISTADOR -En tema personal: ¿Cómo se conocieron? Contar un poco sobre su historia (Hijos, lugares donde han vivido, mascotas) 

Nos conocimos a una semana de iniciar el curso escolar en 1970 en el Colegio Vocacional y Profesional Montemorelos (COVOPROM), México. Durante cuatro cursos escolares, de manera progresiva la amistad pasó a noviazgo, luego a compromiso y finalmente a matrimonio.

Francamente no era fácil para Greisy decidirse a vivir en México, pero Dios se encargó de convencerla al hablarle mediante el Salmo 45, especialmente donde le dice que olvidara a su pueblo y aceptara al rey. Que en lugar de sus padres serían sus hijos. Aunque ama mucho a Panamá, ama y conoce a México tanto o más que una mexicana.

Durante 42 años de servicio en México, hemos laborado en la obra ministerial, educativa y administrativa, lo que nos llevó a trabajar en iglesias, instituciones educativas, en Xalapa y el Puerto de Veracruz, Colegio Linda Vista (Universidad Linda Vista), Chiapas; en Guadalajara, Jalisco y en Montemorelos, N.L.

En 45 años de matrimonio, tenemos una familia muy humana y diversa de 12 miembros: Nuestro hijo mayor, Abraham Eliel, es contador y actualmente es Auditor de la Unión Mexicana del Norte, casado con la Nutrióloga Lizeth Morales. La hija Anayansi, es contadora, y administra su propia empresa de gestión de servicios a residencias urbanas, casada con Ibrahim Dosal, administrador contador. El hijo menor, Aldo Ricardo, diseñador gráfico, posee su propia empresa de fotografía de publicidad y está casado con la psicopedagoga Alicia Meza. En suma, tenemos cuatro nietos: Hania, Ibrahim, Isabella y Santiago, cada uno un diseño irrepetible.

Abraham y Greisy

No tenemos mascotas, pero si disfrutamos de la jardinería

Greisy

El legado de mi abuela y de mi madre por el diseño de ropa, y en especial la confección de trajes de novia es una de las actividades manuales que más disfruto y me hace sentir útil para las nuevas generaciones.

ENTREVISTADOR- ¿Actualmente en qué se desempeñan?

Luego de 42 años de servicio ininterrumpidos, estamos jubilados pero no retirados de la obra y prestamos servicios de asesoría en gestión de la calidad, efectividad y mentoría educativa a instituciones adventistas. Asimismo, Greisy contribuye con seminarios y talleres para esposas de pastores SIEMA y para el Ministerio de la mujer adventista en diversos lugares. Actualmente, está por terminar un libro titulado “Lo Superficial de lo Profundo y lo Profundo de lo Superficial” donde se analiza el fenómeno de la vestimenta desde una perspectiva fresca, considerando la filosofía de Jesús sobre la vestimenta.

El Doctor Abraham hace un llamado muy especial de invertir el tiempo y los sueños en el ministerio de la Educación Adventista:

Vale la pena invertir en la educación cristiana adventista ya que este proceso, te motiva a servir a Dios, a los demás y a tu comunidad, mediante tu profesión con una cosmovisión de eternidad que trasciende a la realidad actual.

ENTREVISTADOR -¿Cómo creció el interés por el departamento de mentoría? ¿Cuál ha  sido su experiencia?

              Greisy

La mentoría se originó como una estrategia para que el estudiante tuviera éxito en su proyecto educativo, a partir de la atención personalizada de un docente acompañante en toda su trayectoria estudiantil.

Esto debido que los estudiantes al venir a nuestros colegios o universidades, la mayoría no tiene cerca a sus padres, y en esta etapa es importantísimo que cuenten con un consejero elegido, que simpatice con sus preocupaciones y necesidades personales. En mi experiencia personal, lo he realizado como una deuda de algo que recibí de mis maestros mentores, y que hizo un impacto en mi vida posterior.

La Doctora Greisy nos inivita a recordar que como maestros y empleados los estudiantes están constantemente mirándonos, porque buscan modelos a seguir e imitar y por lo tanto trascendemos en ellos. Esta labor proporciona las más grandes satisfacciones. ¡Apoyémosles a lograr el propósito que Dios tiene para sus vidas!  

Julio 2019

Dpto. Mercadeo, Unadeca