LEAMOS HOY 19 DE MAYO MATEO 21
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”
MATEO 21:9
COMENTARIO HISTÓRICO DE MATEO 21.-
Este capítulo narra los episodios de la última semana del ministerio de Jesús. La entrada triunfal de Cristo montado en un asno a Jerusalén fue el cumplimiento de las profecías que se habían predicho sobre el futuro Mesías. Esta entrada de Jesús como el Rey-Mesías, sucedió al inicio de la fiesta de la pascua, cuando los peregrinos de diversas regiones de Israel estaban haciendo su ingreso a Jerusalén. Los apóstoles y la multitud quisieron convertir esta ocasión para coronar a Jesús como rey, y expulsar a los romanos de su territorio. Repetían y cantaban en forma permanente la frase: “¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”
CITA SELECTA.-
“Todos se contagiaban del entusiasmo de la hora, para acrecentar los hosannas que repercutían de colina en colina y de valle en valle. El clamor subía continuamente: “¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! Nunca se había visto el mundo tal escena de triunfo. No se parecía en nada a la de los famosos conquistadores de la tierra. Ningún séquito de afligidos cautivos la caracterizaba como trofeo del valor real. Pero alrededor del Salvador estaban los gloriosos trofeos de sus obras de amor por los pecadores. Los cautivos que él había rescatado del poder de Satanás alababan a Dios por su liberación. Los ciegos a quienes había restaurado la vista abrían la marcha. Los mudos cuya lengua él había desatado voceaban las más sonoras alabanzas. Los cojos a quienes había sanado saltaban de gozo y eran los más activos en arrancar palmas para hacerlas ondear delante del Salvador. Las viudas y los huérfanos ensalzaban el nombre de Jesús por sus misericordiosas obras para con ellos. Los leprosos a quienes había limpiado extendían a su paso sus inmaculados vestidos y le saludaban Rey de gloria. Aquellos a quienes su voz había despertado del sueño de la muerte estaban en la multitud. Lázaro, quien había sido resucitado del sepulcro, ahora se gozaba en la fuerza de una gloriosa virilidad, guiaba a la bestia en la cual cabalgaba el Salvador.”
(DTG 526).
ORACIÓN:
PADRE ETERNO: ALABAMOS TU NOMBRE Y NOS POSTRAMOS ANTE TU PRESENCIA PARA AGRADECERTE POR EL PLAN DE LA REDENCIÓN. CANTAMOS CON GRATITUD, PORQUE TU HIJO SE DESPOJÓ DE SU GRANDEZA, Y VINO A MORIR EN LA CRUZ POR NUESTROS PECADOS. POR JESÚS, AMÉN.