LEAMOS HOY 10 DE JUNIO MARCOS 15
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “La cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. Y el centurión, que estaba frente a Jesús, al oír el grito y ver cómo murió, dijo: ¡Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios!” (Vers. 38, 39).
marcos 15:38,39
COMENTARIO HISTÓRICO DE MARCOS 15
Pilato sabía que Jesús era inocente, pero no hizo caso de su conciencia con tal de complacer a los líderes religiosos judíos, pensaba que al darle lo que pedían, se perpetuaría en el cargo: “Antes que arriesgarse a perder su puesto entregó a Jesús para que fuese crucificado, pero a pesar de sus precauciones aquello mismo que temía le aconteció después. Fue despojado de sus honores, fue derribado de su alto cargo y, atormentado por el remordimiento y el orgullo herido, poco después de la crucifixión se quitó la vida”. Sin embargo, el centurión romano, que participó con su batallón en la crucifixión de Cristo, presenció el proceso de su martirio, las palabras e insultos de sus acusadores, los golpes y puñetes, quedó asombrado por la muerte del Salvador, que exclamó: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios”.
CITA SELECTA
“En los acontecimientos finales del día de la crucifixión, se dieron nuevas pruebas del cumplimiento de la profecía y nuevos testimonios de la divinidad de Cristo. Cuando las tinieblas se alzaron de la cruz, y el Salvador hubo exhalado su clamor moribundo, inmediatamente se oyó otra voz que decía: “Verdaderamente Hijo de Dios era éste.” Estas palabras no fueron pronunciadas en un murmullo. Todos los ojos se volvieron para ver de dónde venían. ¿Quién había hablado? Era el centurión, el soldado romano. La divina paciencia del Salvador y su muerte repentina, con el clamor de victoria en los labios, habían impresionado a ese pagano. En el cuerpo magullado y quebrantado que pendía de la cruz, el centurión reconoció la figura del Hijo de Dios. No pudo menos que confesar su fe. Así se dio nueva evidencia de que nuestro Redentor iba a ver del trabajo de su alma. En el mismo día de su muerte, tres hombres, que diferían ampliamente el uno del otro, habían declarado su fe: el que comandaba la guardia romana, el que llevó la cruz del Salvador, y el que murió en la cruz a su lado.”
(DTG 715).
ORACIÓN
DIOS DE AMOR. BENDECIMOS TU NOMBRE, Y TE DAMOS NUESTRA ADORACIÓN, POR EL PLAN DE LA REDENCIÓN. AL IGUAL QUE EL CENTURIÓN ROMANO, DECLARAMOS QUE JESÚS ES EL VERDADERO HIJO DE DIOS, EL SALVADOR DE NUESTRAS VIDAS Y DEL MUNDO. POR JESÚS, AMÉN.