INTERROGANTE: ¿TENEMOS SED ESPIRITUAL DE CRISTO?

LEAMOS HOY 12 DE JULIO JUAN 7.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: ¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba!”

JUAN 7:37

COMENTARIO HISTÓRICO DE JUAN 7.-

La fiesta de los Tabernáculos era la última de las tres fiestas anuales, en la cual todas las familias de Israel, viajaban hasta Jerusalén para celebrarla, se celebrada el día 15 del séptimo mes, que equivale a septiembre. Esta fiesta conmemoraba los días en que los israelitas peregrinaban por el desierto, por esa razón, durante esta semana, salían de sus casas y construían cabañas, para recordar la forma en que Dios los había guiado por el desierto. En el último día de la fiesta de los tabernáculos, el sacerdote hacía la representación de golpear la roca, y derramaba de una jarra de plata agua delante el Señor. En ese momento de la escenificación, Jesús se puso en pie y gritó en alta voz: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”. Los dirigentes judíos que habían enviado a alguaciles para que tomaran preso, volvieron diciendo: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!

CITA SELECTA.- 

“Jesús conocía las necesidades del alma. La pompa, las riquezas y los honores no pueden satisfacer el corazón. “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.” Los ricos, los pobres, los encumbrados y los humildes son igualmente bienvenidos. El promete aliviar el ánimo cargado, consolar a los tristes, dar esperanza a los abatidos. Muchos de los que oyeron a Jesús lloraban esperanzas frustradas; muchos alimentaban un agravio secreto; muchos estaban tratando de satisfacer su inquieto anhelo con las cosas del mundo y la alabanza de los hombres; pero cuando habían ganado todo encontraban que habían trabajado tan sólo para llegar a una cisterna rota en la cual no podían aplacar su sed. Allí estaban en medio del resplandor de la gozosa escena, descontentos y tristes. Este clamor repentino: “Si alguno tiene sed,” los arrancó de su pesarosa meditación, y mientras escuchaban las palabras que siguieron, su mente se reanimó con una nueva esperanza. El Espíritu Santo presentó delante de ellos el símbolo hasta que vieron en él el inestimable don de la salvación.”

(DTG 417).

ORACIÓN:

PADRE NUESTRO. TE PEDIMOS PERDÓN POR BUSCAR AGUA EN CISTERNAS ROTAS Y SECAS. TENEMOS SED ESPIRITUAL, TENEMOS SED DE CONOCER MÁS A TU HIJO, SED DE CONOCIMIENTO DE TU PALABRA. DANOS A BEBER AGUAS DE SALVACIÓN.  POR JESÚS, AMÉN. 

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