LEAMOS HOY 23 DE SEPTIEMBRE 1 CORINTIOS 15.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” (Vers. 13, 14).
COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 CORINTIOS 15.-
En este capítulo, Pablo expone la doctrina de la resurrección, en la cual se basa la promesa certera que Dios resucitará a todos nuestros seres amados que descansan en la tumba.
La argumentación se basa en nueve condicionales “si”: 1) Si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos; 2) Si no creísteis en vano; 3) Si se predica que Cristo ha resucitado; 4) Si los muertos no resucitan; 5) Si Cristo no resucito; 6) Si es que es verdad que los muertos no resucitan; 7) Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; 8) Si Cristo no resucitó, la fe no tiene sentido; 9) Si nuestra esperanza en Cristo fuera únicamente para esta vida.
Algunos corintios habían adquirido la creencia griega que sostenía que el cuerpo no resucita, por lo tanto, no creían que Cristo había resucitado de los muertos. Pablo argumenta que Cristo se presentó ante Jacobo, luego ante los apóstoles, y ante 500 personas en el monte de los Olivos; por último, argumenta Pablo, que Cristo se dignó a manifestarse al apóstol. El apóstol argumenta que si no se cree en la resurrección de Cristo, no habría justificación ni salvación, ni vida eterna.
CITA SELECTA.-
Con poder convincente el apóstol expuso la gran verdad de la resurrección. “Porque si no hay resurrección de muertos, arguyó, Cristo tampoco resucitó: y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y aun somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él haya levantado a Cristo; al cual no levantó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó: y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aun estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo son perdidos. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, los más miserables somos de todos los hombres. Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.”
(Hechos de los Apóstoles 257).
OREMOS:
DIOS DE SALVACIÓN. DECLARAMOS CREER QUE CRISTO RESUCITÓ AL TERCER DÍA, QUE A LOS CUARENTA DÍA ASCENDIÓ A LOS CIELOS, QUE ESTÁ PRONTO PARA VOLVER A LA TIERRA, PARA RESUCITAR A LOS MURIERON EN ÉL, Y TRANSFORMAR A LOS VIVOS SANTOS. POR JESÚS, AMÉN.