LEAMOS HOY 3 DE OCTUBRE 2 CORINTIOS 9.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Recuerden esto: El que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia, en abundancia cosechará” (Ver. 6).
COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 CORINTIOS 9.-
Los padres de la Iglesia, distinguieron un trasfondo humano en este pasaje: recolectar dinero para los santos pobres de Jerusalén, Pablo menciona como ejemplo a los corintos, la dadivosidad de los macedonios. El apóstol desafía a los corintos a sembrar para el futuro: “si se siembra poco, se cosechará poco, si se siembra en abundancia, se cosechará en abundancia”. Si obramos de acuerdo con el espíritu de este consejo, podemos invitar al Ser divino para que revise las cuentas de nuestros asuntos temporales.
Cuando demos nuestras ofrendas y donativos, recodemos lo siguiente: 1) No dar por obligación.- No consideremos un trágico deber, o una molestia cuando se nos motiva a dar con generosidad para la causa de Dios, o las necesidades de las personas; 2) No dar por satisfacción propia.- No dar para sentirnos bien, y aumentar nuestro orgullo, vanidad o prestigio; 3) Demos por amor.- Ofrendemos cada vez que se nos solicite, como gratitud de las bendiciones que recibimos de Dios, para su causa y necesitados.
CITA SELECTA.-
“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”. 2 Cor 9:6, 7. Si obramos de acuerdo con el espíritu de este consejo, podemos invitar al Ser divino para que revise las cuentas de nuestros asuntos temporales. Comprenderemos que estamos dando únicamente ofrendas de lo que nuestro Señor nos ha confiado. Todas nuestras ofrendas debemos presentarlas con gozo, porque proceden de los fondos que el Señor ha considerado conveniente colocar en nuestras manos con el propósito de llevar adelante su obra en el mundo, a fin de que el estandarte de la verdad pueda ser desplegado en las zonas rurales y urbanas del mundo. Si todos los que profesan la verdad quisieran dar al Señor lo que le pertenece en términos de diezmos, donativos y ofrendas, habría alimento en la casa del Señor.”
(CMC 210).
ORACIÓN:
PADRE DE BENDICIONES, EXALTAMOS TU NOMBRE, PORQUE GRACIAS A TUS BENDICIONES, TENEMOS TRABAJO, ALIMENTO, ROPA Y DONDE VIVIR. DESEAMOS COMPARTIR ESAS BENDICIONES DANDO OFRENDAS PARA TU CAUSA Y COMPARTIENDO CON LOS NECESITADOS, POR JESÚS, AMÉN.