LEAMOS HOY 9 DE OCTUBRE GÁLATAS 2
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Ver. 20).
COMENTARIO HISTÓRICO DE GÁLATAS 2.-
Se desarrolla tres temas en este capítulo: 1) En cuanto estemos convertidos, debemos hablar de Cristo, pero antes, debemos dedicar tiempo para orar, estudiar la Biblia y tener una comunicación diaria con Cristo. Pablo dedicó catorce años de preparación para estar capacitado para presentar el Evangelio al mundo gentil; 2) La doble conducta de Pedro, nos enseña que hasta los santos se equivocan, y que deben ser amonestados con amor; 3) El versículo 20 muestra la fórmula para vivir una vida espiritual victoriosa: “dependencia y comunión diaria con Cristo para despojarnos de la vieja naturaleza carnal pecaminosa, y que los méritos de Cristo nos cubran”. Digamos con el apóstol Pablo: “Vivo; mas no ya yo, sino que Cristo vive en mí: y aquella vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó, y se dio a sí mismo por mí”.
NO VIVAMOS PARA LA SATISFACCIÓN PROPIA.- “El que aprende de Cristo renuncia al yo, al orgullo, al amor por la supremacía, y hay silencio en su alma. El yo se somete a la voluntad del Espíritu Santo. No ansiaremos entonces ocupar el lugar más levado, sino que sentiremos que nuestro más alto lugar está a los pies de nuestro Salvador.” (DMJ 18).
CITA SELECTA.-
“No debemos hacer de nuestro yo el centro de nuestros pensamientos, ni alimentar ansiedad ni temor acerca de si seremos salvos o no. Todo esto desvía el alma de la Fuente de nuestra fortaleza. Encomendemos a Dios la custodia de nuestra alma, y confiemos en El. Hablemos del Señor Jesús y pensemos en El. Piérdase en Él nuestra personalidad. Desterremos toda duda; disipemos nuestros temores. Digamos con el apóstol Pablo: “Vivo; mas no ya yo, sino que Cristo vive en mí: y aquella vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó, y se dio a sí mismo por mí.” Reposemos en Dios. Él puede guardar lo que le hemos confiado. Si nos ponemos en sus manos, nos hará más que vencedores por medio de Aquel que nos amó.”
(CC 71).
ORACIÓN:
PADRE ETERNO. DESEAMOS ESTAR REVESTIDOS DEL SACRIFICIO DE CRISTO EN LA CRUZ, PARA QUE EL ORGULLO, LA SUFICIENCIA PROPIA Y LA AMBICIÓN DE SER LOS PRIMEROS, SEA ERRADICADO DE NUESTROS SER. TE SUPLICAMOS QUE CRISTO VIVA EN NOSOTROS. POR JESÚS, AMÉN.