LEAMOS HOY 20 DE ENERO EZEQUIEL 29
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Adviértele que así dice el SEÑOR omnipotente: “A ti, Faraón, rey de Egipto, gran monstruo que yaces en el cauce de tus ríos, que dices: El Nilo es mío, el Nilo es mi creación, ¡te declaro que estoy en tu contra!”
EZEQUIEL 29:3
COMENTARIOS HISTÓRICOS DE EZEQUIEL 29
Los reyes de Judá, a pesar de las advertencias divinas para que abandonen a los dioses paganos, prefirieron buscaron ayuda de Egipto para enfrentar a Nabucodonosor. El pueblo de Judá se había olvidado, que los egipcios los habían esclavizado por más de 400 años; sin embargo, prefirieron apoyarse en faraón y en los dioses egipcios, en lugar que en el Dios verdadero. Esta primera profecía, se centra en la denuncia divina por la confianza y orgullo egipcio, ellos, se sentían muy seguros y sostenían que ningún dios les quitaría el dominio sobre el río Nilo. Recordemos que el 90 por ciento del territorio egipcio es desierto, solo el 10 por ciento es verde. Es por esa razón, las aguas del río Nilo fueron y son vitales para la supervivencia de los seres humanos, animales y vegetación.
De la misma manera, debemos dar gracias a Dios por las bendiciones divinas:
1) AGRADECER POR LA VIDA.- Cada nuevo amanecer, demos gracias a Dios por la renovación y prolongación de la vida. Cuando nos acostemos, demos gracias, por sostenernos con vida y por sus maravillosos cuidados;
2) AGRADECER POR SUS MÚLTIPLES BENDICIONES.- Recordemos que lo que tenemos, es por las inmerecidas bendiciones del Altísimo;
3) AGRADECER POR EL PLAN DE SALVACIÓN.- Sin la promesa segura de la salvación el Cristo Jesús, esta vida sería muy pasajera e efímera.
CITA SELECTA
“Olvidando nuestras propias dificultades y molestias, alabemos a Dios por la oportunidad de vivir para la gloria de su nombre. Despierten las frescas bendiciones de cada nuevo día la alabanza en nuestro corazón por estos indicios de su cuidado amoroso. Al abrir vuestros ojos por la mañana, dad gracias a Dios por haberos guardado durante la noche. Dadle gracias por la paz con que llena vuestro corazón. Por la mañana, al medio día y por la noche, suba vuestro agradecimiento hasta el cielo cual dulce perfume. Cuando se os pregunte cómo os sentís, no os pongáis a pensar en cosas tristes que podáis decir para captar simpatía”.
(MC 195).
ORACIÓN
PADRE NUESTRO. TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE SOMOS INGRATOS Y NOS OLVIDAMOS DE TUS BENDICIONES. TE AGRADECEMOS POR LA VIDA, POR TUS GRANDES BENDICIONES, Y SOBRE TODO, TE AGRADECEMOS POR EL PLAN DE SALVACIÓN ESTABLECIDO DESDE LA ETERNIDAD. POR JESÚS, AMÉN.