DISFRUTEMOS DE LAS MARAVILLAS DE LA NUEVA JERUSALÉN
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios”. (Ver. 3).
COMENTARIO HISTÓRICO – APOCALIPSIS CAPÍTULO 21
En este capítulo, Juan describe la nueva Jerusalén: 1) Es una tierra renovada; 2) Es una ciudad real y bella; 3) Dios mismo morará allí; 4) No habrá enfermedad, ni muerte; 5) La dimensión de la ciudad es de 4.665,600 kilómetros cuadrados.
TENDREMOS EL PRIVILEGIO DE VER A DIOS CARA A CARA.- “No vi templo en ella; porque el Señor Dios Todopoderoso, y el Cordero son el templo de ella”. “Ahora vemos obscuramente, como por medio de un espejo.” 1 Cor 13:12; pero entonces le veremos cara a cara sin velo que nos lo oculte. Estaremos en su presencia y contemplaremos la gloria de su rostro.” (CI 126).
NO EXISTIRÁN LOS MALES ACTUALES.- “En el hogar de los redimidos no habrá más lágrimas, ni cortejos fúnebres, ni manifestaciones de duelo. ‘No dirá el morador: Estoy enfermo; el pueblo que morare en ella será absuelto de pecado’. Isaías 33:24. Una rica corriente de felicidad fluirá y se profundizará a medida que transcurra la eternidad.” (FV 364). NO HABRÁ NOCHE.- En la ciudad de Dios ya no habrá noche. Nadie necesitará descansar ni deseará hacerlo. Nadie se cansará de hacer la voluntad de Dios ni de ofrecer alabanzas a su nombre… La luz del sol será sobrepujada por un resplandor que no causará daño, pero que sobrepasará en forma inconmensurable al fulgor de nuestro sol al mediodía.” (HR 451).
CITA SELECTA – EL CONFLICTO DE LOS SIGLOS, P.655
“En la ciudad de Dios “no habrá ya más noche”. Nadie necesitará ni deseará descanso. No habrá quien se canse haciendo la voluntad de Dios ni ofreciendo alabanzas a su nombre. Sentiremos siempre la frescura de la mañana, que nunca se agostará. “No necesitan luz de lámpara, ni luz del sol; porque el Señor Dios los alumbrará”. Apocalipsis 22:5. La luz del sol será sobrepujada por un brillo que sin deslumbrar la vista excederá sin medida la claridad de nuestro mediodía. La gloria de Dios y del Cordero inunda la ciudad santa con una luz que nunca se desvanece. Los redimidos andan en la luz gloriosa de un día eterno que no necesita sol”.
(CS 655).
ORACIÓN
PADRE ETERNO. AL LEER EL PENÚLTIMO CAPÍTULO DE LA BIBLIA, NUESTRO SER SALTA DE ALEGRÍA, PORQUE YA QUEREMOS ESTAR EN LA NUEVA JERUSALÉN, PARA VERTE CARA A CARA, PARA NO VIVIR EN ESTE MUNDO DE TANTA MALDAD Y SUFRIMIENTO. DESEAMOS VIVIR JUNTO CON TODA NUESTRA FAMILIA POR LA ETERNIDAD. POR JESÚS, AMÉN.