GÉNESIS 47 – 1 MARZO 2022

SER BENDICIÓN PARA AQUELLOS QUE NOS RODEAN

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“Y Jacob bendijo a Faraón, y salió de la presencia de Faraón.” (Ver. 10).

COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 47 DE GÉNESIS

José nos enseña ejemplos de administración:

1) Solicita autorización oficial de faraón para que su familia radique en Gosén, lugar de pastos abundantes propicio para la cría de ganado.

2) Capacita a cinco de sus hermanos para que, al entrevistarse con el faraón, muestren respeto y sumisión a su autoridad.  Además, debían informar que se dedicaban a la crianza de ganado.

3) Los hermanos, por enseñanza de José, solicitan las tierras de Gosén de manera temporal hasta que se termine la sequía en Canaán. 

4) José presenta al faraón a su padre Jacob quien tenía 130 años.

JACOB BENDIJO AL FARAÓN.- Poco tiempo después, José llevó también a su padre para presentarlo al rey.  El patriarca era extraño al ambiente de las cortes reales; pero, en medio de las sublimes escenas de la naturaleza había tenido comunión con el Monarca más poderoso; y ahora con consciente superioridad, alzó las manos y bendice al monarca. La bendición siempre se daba del mayor al menor en rango.  En este caso Jacob, por ser el líder del pueblo escogido de Dios, bendice al faraón.

DESAFÍO: Dios permita que seamos medios de bendición a las personas que nos rodean.

CITA SELECTA - PATRIARCAS Y PROFETAS, PÁG. 210

“Egipto, sin embargo, ofrecía las condiciones necesarias  para el cumplimiento del propósito divino. Se les ofrecía allí un sector del país bien regado y fértil, con todas las ventajas necesarias para un rápido crecimiento. Y la antipatía que habían de encontrar en Egipto debido a su ocupación, porque para “los egipcios es abominación todo pastor de ovejas”, les permitiría seguir siendo un pueblo distinto y separado, y serviría para impedirles que participaran en la idolatría egipcia. Al llegar a Egipto, la compañía se dirigió a la tierra de Gosén. Allí fue José en su carro oficial, acompañado de un séquito principesco. Olvidó el esplendor de su ambiente y la dignidad de su posición; un solo pensamiento llenaba su mente, un anhelo conmovía su corazón. Cuando divisó la llegada de los viajeros, no pudo ya reprimir el amor cuyos anhelos había sofocado durante tan largos años. Saltó de su carro, y corrió a dar la bienvenida a su padre. “Se echó sobre su cuello, y sobre su cuello lloró largamente. Entonces Israel dijo a José: “Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro y sé que aún vives”.

ORACIÓN

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS. TE PEDIMOS QUE NOS OTORGUES TU GRACIA PARA QUE SEAMOS MEDIOS DE BENDICIÓN PARA NUESTRA FAMILIA, QUE NUESTRA PRESENCIA SEA BENDICIÓN PARA NUESTROS COLEGAS, VECINOS Y AMIGOS. POR JESÚS, AMÉN. 

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