DESAFÍO: CONVERTIRNOS EN ATALAYAS ESPIRITUALES PARA NUESTROS PRÓJIMOS

LEAMOS HOY 25 DE DICIEMBRE EZEQUIEL 3

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma. Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano.”

EZEQUIEL 3:19-20

COMENTARIO HISTÓRICO DE EZEQUIEL 3

Después de contemplar la majestuosa gloria de Dios, Ezequiel recibe el llamado de convertirse en atalaya o mensajero. La responsabilidad de un atalaya, era permanecer en el muro de la ciudad y advertir al pueblo, si observaba la llegada del enemigo que pondría en peligro a los habitantes de la ciudad. El papel de Ezequiel era ser atalaya espiritual, para advertir al pueblo que, si no se arrepentían, recibirían el castigo por los pecados cometidos. Además, si no cambiaban de conducta el templo y Jerusalén serían destruido.

AMONESTEMOS CON AMOR A LOS QUE YERRAN.– San Pablo instruye la forma en que se debe amonestar: “No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos; a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza”.

PROMESAS PARA LOS QUE SE PREOCUPAN POR LOS PECADORES.- El apóstol Santiago, escribió en nombre de Dios: “Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados”. 

CITA SELECTA

“Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, mas su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que de él se aparte, y él no se apartare de su camino, por su pecado morirá él, y tú libraste tu vida. (Eze 33: 8, 9). En estos pasajes se presenta claramente el deber de los siervos de Dios. Ellos no pueden eximirse de cumplir fielmente su deber de reprender pecados y males entre el pueblo de Dios, aunque sea una tarea desagradable y no sea aceptada por el que yerra.”

(JT 1:198).

OREMOS

PADRE ETERNO. ACEPTAMOS EL DESAFÍO DE SER ATALAYAS ESPIRITUALES PARA NUESTRA FAMILIA Y HERMANOS. TE SUPLICAMOS QUE NOS OTORGUES COMPASIÓN Y PALABRAS APROPIADAS PARA HACER VOLVER A LOS QUE ESTÁN DESCARRIADOS DE TUS CAMINOS. POR JESÚS, AMÉN. 

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