DESAFÍO: PROMETER QUE NUNCA ABANDONAREMOS AL PASTOR DE NUESTRAS VIDAS

LEAMOS HOY 23 DE ABRIL ZACARÍAS 13.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos.”

ZACARÍAS 13:7

COMENTARIO HISTÓRICO DE ZACARÍAS 13.-

El capítulo 13 se inicia con la promesa divina del surgimiento de un manantial para los habitantes de Jerusalén. El símbolo de este manantial era la predisposición que Dios tenía de perdonar sus pecados y lavar sus iniquidades. La segunda sección del capítulo, el profeta retoma el tema del pastor del capítulo 11, solo que en esta ocasión, presenta el sacrificio que haría el pastor en beneficio de sus ovejas. Esta profecía mesiánica de sufrimiento del pastor, Jesús se aplicó a sí mismo su cumplimiento (Mat 26: 31). Las ovejas se dispersaron, cuando sus discípulos huyeron antes que Cristo fuera llevado para ser juzgado y después fue muerto en la cruz (Mat. 26: 56; Juan 16: 32).

CITA SELECTA .-

“Los discípulos habían pensado que su Maestro no se dejaría prender. Porque el mismo poder que había hecho caer como muertos a esos hombres podía dominarlos hasta que Jesús y sus compañeros escapasen. Se quedaron chasqueados e indignados al ver sacar las cuerdas para atar las manos de Aquel a quien amaban. En su ira, Pedro sacó impulsivamente su espada y trató de defender a su Maestro, pero no logró sino cortar una oreja del siervo del sumo sacerdote. Cuando Jesús vio lo que había hecho, libró sus manos, aunque eran sujetadas firmemente por los soldados romanos, y diciendo: “Dejad hasta aquí,” tocó la oreja herida, y ésta quedó inmediatamente sana. Dijo luego a Pedro: “Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, a espada perecerán. ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles?”—una legión en lugar de cada uno de los discípulos. Pero los discípulos se preguntaban: ¿Oh, por qué no se salva a sí mismo y a nosotros? No podían comprender su conducta, y le inculpaban por someterse a la turba. En su indignación y temor, Pedro propuso que se salvasen a sí mismos.”

(Deseado de Todas las Gentes 646).

ORACIÓN:

DIOS DE PERDÓN Y AMOR. RECONOCEMOS QUE, POR VERGÜENZA O TEMOR A PERDER AMISTADES, TE HEMOS ABANDONADO, POR ESO TE PEDIMOS PERDÓN. Y TE AGRADECEMOS PORQUE TU HIJO AMADO ESTUVO DISPUESTO A MORIR POR NUESTROS PECADOS. POR JESÚS, AMÉN.

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