PEDIDO: PEDIR AL SEÑOR QUE NUESTRO NOMBRE Y NUESTROS ACTOS ESTÉN EN EL LIBRO DE LAS MEMORIAS

 LEAMOS HOY 27 DE ABRIL MALAQUÍAS 3

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.” (Vers. 16).

MALAQUÍAS 3:16

COMENTARIO HISTÓRICO DE MALAQUÍAS 3.

El capítulo 3, presenta la profecía de la aparición de Juan el Bautista, el mensajero de Cristo, quien prepararía el camino del Mesías. El segundo tema que se desarrolla es sobre la fidelidad a Dios en la devolución de los diezmos y las ofrendas. Se amonesta al pueblo a devolver los diezmos y las ofrendas, que habían sido retenidos, de lo contraría serían considerados LADRONES. Esta deshonestidad los privaría de las bendiciones que Dios deseaba otorgarles. Es necesario comprender que las bendiciones son de dos naturalezas: espirituales y materiales. Un grupo aceptó el mensaje de reprensión, apelaron a sus amigos y vecinos para que ellos también sean fieles en la devolución de los diezmos y las ofrendas. Como recompensa, Dios anotó en el libro de las memorias este acto de intercesión.

QUE NUESTRA CONVERSACIÓN SEA ELEVADA Y ESPIRITUAL.- “Cuando los que se reúnen tienen el amor de Dios ardiendo en sus corazones, cuando nada se dice o hace para agraviar el Espíritu Santo de Dios, sino que se lo considera un huésped bienvenido, entonces Dios es honrado y los que se reúnan serán refrigerados y fortalecidos.” (CM, 322).

CITA SELECTA.

“Delante de Dios está escrito “un libro de memoria”, en el cual quedan consignadas las buenas obras de “los que temen a Jehová, y de los que piensan en su nombre”. Malaquías 3:16 (VM). Sus palabras de fe, sus actos de amor están registrados en el cielo. A esto se refiere Nehemías cuando dice: “Acuérdate de mí, oh Dios mío, […] y no borres mis obras piadosas que he hecho por la Casa de mi Dios!” En el “libro de memoria” de Dios, todo acto de justicia está inmortalizado. Toda tentación resistida, todo pecado vencido, toda palabra de tierna compasión están fielmente consignados, y apuntados también todo acto de sacrificio, todo padecimiento y todo pesar sufridos por causa de Cristo. El salmista dice: “Tú cuentas los pasos de mi vida errante: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están en tu libro?”

(CS 473).

OREMOS:

DIOS NUESTRO Y PADRE ETERNO. TE PEDIMOS PERDÓN POR NO DEVOLVERTE EL DIEZMO Y LAS OFRENDAS. NOS COMPROMETEMOS A HABLAR A NUESTRAS FAMILIAS, AMIGOS Y HERMANOS PARA QUE TE DEVUELVAN LO QUE TE CORRESPONDE. POR JESÚS, AMÉN.

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