LEAMOS HOY 14 DE MAYO MATEO 16
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “´Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
MATEO 16:15,16
COMENTARIO HISTÓRICO DE MATEO 16
Este capítulo contiene la pregunta esencial del cristianismo: ¿Quién dicen los hombres que es el hijo del Hombre? Cristo enfrenta a sus seguidores a declarar quién es Él. Algunos lo identifican con una figura del pasado: Juan el Bautista, Elías, Jeremías, o algún profeta. No lo reconocen como el Hijo de Dios, persona única y suprema. Luego, Jesús dirige la misma pregunta a los apóstoles en forma directa. Pedro, es el instrumento que usa el Espíritu Santo para declarar que Jesús, era el Cristo, el Hijo del Dios viviente. JESÚS NO ES SOLO UN GRAN HOMBRE.- Jesús no fue un revolucionario que luchó por las igualdades sociales, y las reivindicaciones de los pobres. Jesús no fue no fue un milagrero que ayudo a los enfermos, y liberó a los poseídos por los demonios. Jesús no fue un hombre amable y bueno. JESÚS ES EL CRISTO.- Jesús es plena y verdaderamente Dios, Jesús es el Mesías prometido. Jesús se debe convertir en nuestro salvador personal.
CITA SELECTA
“Pedro declaró: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” El no esperó que los honores regios coronasen a su Señor, sino que le aceptó en su humillación. Pedro había expresado la fe de los doce. Sin embargo, los discípulos distaban mucho de comprender la misión de Cristo. La oposición y las mentiras de los sacerdotes y gobernantes, aun cuando no podían apartarlos de Cristo, les causaban gran perplejidad. Ellos no veían claramente el camino. La influencia de su primera educación, la enseñanza de los rabinos, el poder de la tradición, seguían interceptando su visión de la verdad. De vez en cuando resplandecían sobre ellos los preciosos rayos de luz de Jesús; mas con frecuencia eran como hombres que andaban a tientas en medio de las sombras. Pero en ese día, antes que fuesen puestos frente a frente con la gran prueba de su fe, el Espíritu Santo descansó sobre ellos con poder. Por un corto tiempo sus ojos fueron apartados de “las cosas que se ven,” para contemplar “las que no se ven.” Bajo el disfraz de la humanidad, discernieron la gloria del Hijo de Dios.”
(Deseado de Todas las Gentes 380).
OREMOS
PADRE ETERNO. CONFESAMOS QUE NO CONOCEMOS, NI VALORAMOS, LO QUE CRISTO DEBE SIGNIFICAR PARA EL MUNDO Y PARA NUESTRAS VIDAS. DECLARAMOS QUE JESÚS ES EL MESÍAS PROMETIDO, Y LO ACEPTAMOS COMO NUESTRO SALVADOR PERSONAL. POR JESÚS, AMÉN.