LEAMOS HOY 26 MAYO MATEO 28
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.”
MATEO 28:5-6
COMENTARIO HISTÓRICO DE MATEO 28
El último capítulo de Mateo relata el segundo evento que constituyen la esencia del evangelio: LA RESURRECCIÓN. Pablo dice que no si no creyéremos en la resurrección de Cristo, nuestra fe, y nuestra predicación no tendría sentido. La resurrección de Jesús se produjo por la obra del Padre; por el poder del Espíritu Santo; y Cristo mismo obro su propia resurrección; en conclusión: la deidad participó en la resurrección de Cristo, así como también los tres participarán para resucitar a los escogidos. Cristo había proclamado triunfante: “Yo soy la resurrección y la vida.”
CITA SELECTA
“Sobre la tumba abierta de José, Cristo había proclamado triunfante: “Yo soy la resurrección y la vida.” Únicamente la Divinidad podía pronunciar estas palabras. Todos los seres creados viven por la voluntad y el poder de Dios… Desde el más sublime serafín hasta el ser animado más humilde, todos son renovados por la Fuente de la vida. Únicamente el que es uno con Dios podía decir: Tengo poder para poner mi vida, y tengo poder para tomarla de nuevo. En su divinidad, Cristo poseía el poder de quebrar las ligaduras de la muerte. Cristo resucitó de entre los muertos como primicia de aquellos que dormían. Estaba representado por la gavilla agitada, y su resurrección se realizó en el mismo día en que esa gavilla era presentada delante del Señor. Durante más de mil años, se había realizado esa ceremonia simbólica. Se juntaban las primeras espigas de grano maduro de los campos de la mies, y cuando la gente subía a Jerusalén para la Pascua, se agitaba la gavilla de primicias como ofrenda de agradecimiento delante de Jehová. No podía ponerse la hoz a la mies para juntarla en gavillas antes que esa ofrenda fuese presentada. La gavilla dedicada a Dios representaba la mies. Así también Cristo, las primicias, representaba la gran mies espiritual que ha de ser juntada para el reino de Dios. Su resurrección es símbolo y garantía de la resurrección de todos los justos muertos.”
(DTG 729).
OREMOS
PADRE ETERNO. TE DAMOS GRACIAS POR EL PLAN DE SALVACIÓN. RECONOCEMOS QUE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO ES LA DEMOSTRACIÓN DE TU PODER. TE PEDIMOS QUE CUANDO TU HIJO AMADO RETORNE A LA TIERRA RESUCITE A NUESTROS FAMILIARES Y AMIGOS. POR JESÚS, AMÉN.