LEAMOS HOY 1 DE JUNIO MARCOS 6
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer de todos partes enfermos en lechos, a donde oían que estaba. Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.”
MArcos 6:55,56
COMENTARIO HISTÓRICO DE MARCOS 6
Marcos registra el segundo rechazo de Jesús en su ciudad natal, Nazaret. En forma errónea el pueblo judío suponía que la llegada del Mesías estaría rodeada de misterio, y no aceptaban que Jesús haya vivido en medio de ellos, por esa razón preguntaban: ¿No es este el carpintero? A pesar de los milagros que ellos habían observado en otras localidades, se obstinaron e impidieron disfrutar de muchas bendiciones. Por el contrario, las aldeas y ciudades vecinas sus habitantes fueron sanados física y espiritualmente. Jesús anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos de Satanás. Había aldeas enteras donde no se oía un gemido de dolor en casa alguna, porque Él había pasado por ellas y sanado a todos sus enfermos. Su obra demostraba su unción divina. Querido amigo y amiga, confiemos en Cristo, que tiene poder para sanar nuestras enfermedades físicas y tiene poder para perdonar nuestros pecados.
CITA SELECTA.-
“Jehová “me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y a los ciegos recobro de la vista; para poner en libertad a los oprimidos.” Esta era su obra. Anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos de Satanás. Había aldeas enteras donde no se oía un gemido de dolor en casa alguna, porque Él había pasado por ellas y sanado a todos sus enfermos. Su obra demostraba su unción divina. En cada acto de su vida revelaba amor, misericordia y compasión; su corazón rebosaba de tierna simpatía por los hijos de los hombres. Se revistió de la naturaleza del hombre para poder simpatizar con sus necesidades. Los más pobres y humildes no tenían temor de allegársele. Aun los niñitos se sentían atraídos hacia él. Les gustaba subir a sus rodillas y contemplar su rostro pensativo, que irradiaba benignidad y amor.”
(CC 11).
ORACIÓN
PADRE NUESTRO. DECLARAMOS ANTE TU PRESENCIA QUE CREEMOS QUE CRISTO JESÚS, TIENE PODER PARA SANAR TODAS NUESTRAS ENFERMEDADES, CURARNOS DEL COVID-19, Y PERDONAR TODOS NUESTROS PECADOS. LO ACEPTAMOS CONO NUESTRO SALVADOR PERSONAL. POR JESÚS, AMÉN.