LEAMOS HOY 7 DE JUNIO MARCOS 12
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: “Ama a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento más importante que éstos.”
MARMCOS 12:30,31
COMENTARIO HISTÓRICO DE MARCOS 12
En este capítulo se narra la parábola de los labradores malvados. Cristo enseñó el maltrato que recibieron por parte del pueblo escogido, los profetas y mensajeros enviados por Dios. Además, les dijo que, en lugar de respetar, adorar y amar al hijo del Señor, anticipó que lo menospreciarían y le darían muerte. En la segunda sección, se registran tres preguntas que le plantean a Jesús: 1) ¿Se debe dar tributo al César? Jesús les respondió que se debía cumplir las obligaciones con el Estado y con Dios; 2) ¿Hay resurrección? Jesús les respondió que los no creían en la resurrección de los muertos ignoraban las Escrituras y el poder de Dios; 3) ¿Cuál es mandamiento más importante? Jesús les respondió: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo”.
CITA SELECTA
“Los primeros cuatro mandamientos del Decálogo están resumidos en el primer gran precepto: “Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón.” Los últimos seis están incluidos en el otro: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Estos dos mandamientos son la expresión del principio del amor. No se puede guardar el primero y violar el segundo, ni se puede guardar el segundo mientras se viola el primero. Cuando Dios ocupe en el trono del corazón su lugar legítimo, nuestro prójimo recibirá el lugar que le corresponde. Le amaremos como a nosotros mismos. Únicamente cuando amemos a Dios en forma suprema, será posible amar a nuestro prójimo imparcialmente. Y puesto que todos los mandamientos están resumidos en el amor a Dios y al prójimo, se sigue que ningún precepto puede quebrantarse sin violar este principio. Así enseñó Cristo a sus oyentes que la ley de Dios no consiste en cierto número de preceptos separados, algunos de los cuales son de gran importancia, mientras otros tienen poca y pueden ignorarse con impunidad”.
(DTG 559).
ORACIÓN
PADRE NUESTRO. DECLARAMOS EN FORMA PÚBLICA QUE DESEAMOS AMARTE CON TODO NUESTRO CORAZÓN, ALMA, MENTE Y FUERZAS. AL MISMO TIEMPO NOS COMPROMETEMOS A AMAR A NUESTRO PRÓJIMO SIN DISTINCIÓN DE SEXO, EDAD, RAZA, RELIGIÓN O POSICIÓN SOCIAL. POR JESÚS, AMÉN.