LEAMOS HOY 16 DE JUNIO LUCAS 5.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón—. Pero como tú me lo mandas, echaré las redes. Así lo hicieron, y recogieron una cantidad tan grande de peces que las redes se les rompían.”
LUCAS 5:5-6
COMENTARIO HISTÓRICO DE LUCAS 5.-
Lucas llama al mar de Galilea lago de Genesaret. Este lago es de agua dulce, y mide 13 kilómetros de ancho, por 21 kilómetros de largo. En este lago Jesús realizó varios milagros: 1) Calmó la tempestad cuando los apóstoles creían que morirían; 2) Caminó sobre las aguas y los apóstoles pensaron que era un fantasma; 3) Después de usar la barca de Pedro como plataforma para predicar un sermón, le pidió a que echara la red en pleno día: Pedro arguye que no habían pescado nada en toda la noche, pero lo haría en su nombre. Jesús obró el milagro y sacaron muchos peces. “Este milagro que Pedro presenció, fue el que más lo impactó. En Jesús vio a Aquel que tenía sujeta toda la naturaleza bajo su dominio, por eso, exclamó: “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador”. FRACASAMOS CUANDO TRABAJAMOS SOLOS, SIN DIOS.- No hagamos diferencia entre la vida espiritual y la vida cotidiana. Dios tiene interés en todas las áreas de nuestra vida: trabajo, estudios, relaciones conyugales y matrimoniales. Acudamos a Dios para pedir sabiduría. “ECHEMOS LA RED” EN NOMBRE DE CRISTO.- Si estamos frustrados o desanimados, porque estamos fracasando en algunas áreas de nuestras vidas, analicemos si hemos puestos nuestros planes a los pies de Dios.
CITA SELECTA.-
“Pero Pedro ya no pensaba en los barcos ni en su carga. Este milagro, más que cualquier otro que hubiese presenciado, era para él una manifestación del poder divino. En Jesús vio a Aquel que tenía sujeta toda la naturaleza bajo su dominio. La presencia de la divinidad revelaba su propia falta de santidad. Le vencieron el amor a su Maestro, la vergüenza por su propia incredulidad, la gratitud por la condescendencia de Cristo, y sobre todo el sentimiento de su impureza frente a la pureza infinita. Mientras sus compañeros estaban guardando el contenido de la red, Pedro cayó a los pies del Salvador, exclamando: “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.”
(DTG 212).
OREMOS:
PADRE ETERNO. TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE HEMOS ACTUADO DE MANERA AUTOSUFICIENTE, O PORQUE CONFIAMOS EN NUESTRAS HABILIDADES. PODEMOS A TUS PIES NUESTROS SUEÑOS, PLANES Y DESAFÍOS. DESEAMOS HACE TU VOLUNTAD, Y TE PEDIMOS QUE NOS DIRIJAS. POR JESÚS, AMÉN.