LEAMOS HOY 18 DE JUNIO LUCAS 7
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: —No llores. Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron, y Jesús dijo: —Joven, ¡te ordeno que te levantes!” (Vers. 13, 14).
LUCAS 18:13-14
COMENTARIO HISTÓRICO DE LUCAS 7
Lucas registra un pedido insólito que los judíos le hacen a Jesús. Los judíos, menospreciaban a los gentiles, sin embargo, ellos interceden ante Jesús para que pueda ayudar en el pedido de sanar al siervo del centurión romano. El centurión tenía dos cualidades: 1) Amaba y cuidaba de sus esclavos como si fueran sus hijos, por esa razón acudió a Jesús por medio de sus amigos, para que lo sanare; 2) Construyó una sinagoga para que los judíos adoraran a Dios. La segunda escena, es la presentación de una viuda que, junto con sus vecinos, llevaban a enterrar a su único hijo. La situación de esta viuda, que había perdido a su esposo y ahora a su hijo único, su medio de sustento, la ponía en una situación financiera crítica. Jesús detiene el cortejo fúnebre y resucita a este joven. OREMOS TODO EL TIEMPO POR NUESTROS HIJOS.- La oración intercesora de los padres ante Dios, tiene mucho poder para hacer retornar a los hijos de los caminos descarriados, o que puedan abandonar sus pecados.
CITA SELECTA
“Jesús conoce la preocupación del corazón de cada madre. El que tuvo una madre que luchó con la pobreza y la privación, simpatiza con cada madre en sus trabajos. El que hizo un largo viaje para aliviar el ansioso corazón de una mujer cananea, hará otro tanto por las madres de hoy. El que devolvió a la viuda de Naín su único hijo, y en su agonía sobre la cruz se acordó de su propia madre, se conmueve hoy por la tristeza de una madre… Acudan las madres a Jesús con sus perplejidades. Hallarán gracia suficiente para ayudarles en la dirección de sus hijos. Las puertas están abiertas para toda madre que quiera poner sus cargas a los pies del Salvador. El que dijo: “Dejad los niños venir a mí, y no los impidáis,” sigue invitando a las madres a conducir a sus pequeñuelos para que sean bendecidos por él. Aun el lactante en los brazos de su madre, puede morar bajo la sombra del Todopoderoso por la fe de su madre que ora.”
(DTG 473).
ORACIÓN
PADRE NUESTRO. INTERCEDEMOS POR NUESTROS HIJOS, PARA NUNCA SE SEPAREN DE TU GRACIA SALVADORA. TE PEDIMOS QUE TU SANTO ESPÍRITU NO LOS DEJE TRANQUILO, HASTA QUE SALGAN DE LOS LUGARES DE PERVERSIÓN, Y QUE SE ALEJEN DE TODAS LAS TENTACIONES. POR JESÚS, AMÉN.