LEAMOS HOY 28 DE JUNIO LUCAS 17.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?
LUCAS 17:17
COMENTARIO HISTÓRICO DE LUCAS 17.-
Jesús comparte cuatro enseñanzas sabias: 1) Advertencia de usar trampa o artimaña para hacer tropezar o conducir a alguien al pecado, Jesús recomienda que es mejor atarse una piedra de molino, que comprometer la vida espiritual de otras personas; 2) Cultivar el hábito de perdonar a todos aquellos que nos ofenden, realizando dos acciones: en primer lugar, dialogar con las personas que nos ofenden; en segundo lugar, estar dispuestos a perdonar no solo una vez, sino las veces que sean necesarias; 3) El privilegio del siervo es el servicio a su Señor; Además, lo que Cristo realizó por nosotros en el plan de Salvación no tiene ninguna comparación, por esa razón, debemos expresar: “Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”; 3) Solo uno de los diez leprosos que fue sanado, volvió para agradecer al dador de la restauración, ésta persona que volvió, recibió el perdón de sus pecados y no solo la sanidad física; 4) La descripción de la condición social que prevalecería antes que Cristo vuelva por segunda vez, se asemejaría a los días de Noé y de Lot. Por último, Jesús utilizó la experiencia de los leprosos, para desafiar a los oyentes o lectores a manifestar gratitud por las misericordias y milagros en favor del ser humano.
CITA SELECTA.-
“Cuán a menudo los que gozan de salud se olvidan de las admirables mercedes que les son concedidas continuamente día tras día y año tras año. No rinden tributo de alabanza a Dios por todos sus beneficios. Pero cuando viene la enfermedad, se acuerdan de Dios. El intenso deseo de recuperar la salud los induce a orar fervientemente; y eso está bien. Dios es nuestro refugio en la enfermedad como en la salud. Pero muchos no le confían su caso… Si dejasen de quejarse y se elevasen por encima de la depresión y la lobreguez, su restablecimiento sería más seguro. Deben recordar con gratitud cuánto han disfrutado de la bendición de la salud; y si este precioso don les es devuelto, no deben olvidar que tienen una renovada obligación hacia su Creador. Cuando los diez leprosos fueron sanados, únicamente uno volvió para buscar a Jesús y darle gloria. No seamos como los nueve ingratos, cuyo corazón no fue conmovido por la misericordia de Dios”.
(CPI 531).
ORACIÓN:
DIOS NUESTRO Y PADRE ETERNO. TE SUPLICAMOS QUE NO SEAMOS PIEDRA DE TROPIEZO PARA NINGUNA PERSONA, QUE CULTIVEMOS UN ESPÍRITU DE GRATITUD POR TUS MÚLTIPLES BENDICIONES, Y TE AGRADECEMOS PORQUE NOS PERMITES SER TUS SIERVOS Y SIERVAS. POR JESÚS, AMÉN.