LEAMOS HOY 18 DE JULIO JUAN 13.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Pues si yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros.”
juan 13:14
COMENTARIO HISTÓRICO DE JUAN 13.-
Juan comienza este capítulo diciendo: “Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin”. En los tiempos de Jesús, era costumbre que un sirviente de la casa tenía la tarea de lavar los pies de los invitados, pero en esta ocasión, Jesús no hizo previsión, por esta razón, Jesús ofició como siervo, se colocó una toalla a la cintura, y comenzó a lavar y secar los pies de sus discípulos. Este acto tenía el propósito de ser un acto modelo, para que sus seguidores pudieran practicarlo antes de participar de la Cena del Señor.
¿CUÁL ES EL SIMBOLISMO DE LAVARSE LOS PIES EN LA CENA DEL SEÑOR.- En esta ceremonia, demostramos ante Dios y nuestros semejantes, que estamos dispuestos a servir. Que no nos sentimos superiores a ninguna otra persona, que no discriminamos a las personas por el origen de su etnia, por sus grados académicos, por su riqueza o pobreza, por el contrario, consideramos a todas las personas como nuestros hermanos y hermanas. Además, estamos dispuestos a servirles como lo hizo nuestro Maestro.
CITA SELECTA.-
“En ocasión de la fiesta, era la costumbre que un siervo lavara los pies de los huéspedes, y en esta oportunidad se habían hecho los preparativos para el servicio. La jarra con el agua, la palangana y la toalla, estaban allí, listas para el lavado de los pies, pero ningún sirviente se hallaba presente, por lo tanto correspondía a los discípulos realizar el lavamiento. Pero ninguno estaba dispuesto a ser siervo de sus hermanos. Ni a lavar sus pies. De manera que se quedaron en silencio en los lugares que habían ocupado alrededor de la mesa. Jesús esperó un poco para ver lo que harían. Entonces él mismo se levantó, se ató la toalla a la cintura, echó agua en la palangana y comenzó a lavar los pies de los discípulos. Se había sentido afligido por su disputa, pero no los reprochó con palabras ásperas, sino que manifestó su amor actuando como siervo de sus propios discípulos. Cuando terminó, les dijo: “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros”.
(La Única Esperanza 89).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO. TE PEDIMOS PERDÓN SI ESTAMOS TENIENDO PENSAMIENTO DE SUPERIORIDAD, O SI TENEMOS ACTITUDES DE MENOSPRECIO HACIA NUESTROS SEMEJANTES. TE PEDIMOS QUE PONGAS EN NUESTRO SER, EL ESPÍRITU DE SERVICIO QUE TUVO CRISTO. POR JESÚS, AMÉN.