LEAMOS HOY 20 DE JULIO JUAN 15
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”
JUAN 15:5
COMENTARIO HISTÓRICO DE JUAN 15.-
Después de concluir la cena, Jesús sale del aposento alto junto con sus apóstoles. Elena de White explique con detalles sutiles los momentos del último símbolo que se enseñó a su círculo íntimo: “Jesús y los discípulos iban hacia Getsemaní, al pie del monte de las Olivas, lugar apartado que él había visitado con frecuencia para meditar y orar. El Salvador había estado explicando a sus discípulos la misión que le había traído al mundo y la relación espiritual que debían sostener con él. Ahora ilustró la lección. La luna resplandecía y le revelaba una floreciente vid. Llamando la atención de los discípulos a ella, la empleó como símbolo. “Yo soy la Vid verdadera,” dijo. En vez de elegir la graciosa palmera, el sublime cedro o el fuerte roble, Jesús tomó la vid con sus zarcillos prensiles para representarse. La palmera, el cedro y el roble se sostienen solos. No necesitan apoyo. Pero la vid se aferra al enrejado, y así sube hacia el cielo. (Deseado de todas las Gentes 628).
CITA SELECTA.-
“Yo soy la Vid, vosotros los pámpanos,” dijo Cristo a sus discípulos. Aunque él estaba por ser arrebatado de entre ellos, su unión espiritual con él no había de cambiar. La unión del sarmiento con la vid dijo, representa la relación que habéis de sostener conmigo. El pámpano está injertado en la vid viviente, y fibra tras fibra, vena tras vena, va creciendo en el tronco. La vida de la vid llega a ser la vida del pámpano. Así también el alma muerta en delitos y pecados recibe vida por su unión con Cristo. Por la fe en él como Salvador personal, se forma esa unión. El pecador une su debilidad a la fuerza de Cristo, su vacuidad a la plenitud de Cristo, su fragilidad a la perdurable potencia de Cristo. Entonces tiene el sentir de Cristo. La humanidad de Cristo ha tocado nuestra humanidad, y nuestra humanidad ha tocado la divinidad. Así, por la intervención del Espíritu Santo, el hombre viene a ser participante de la naturaleza divina. Es acepto en el Amado.”
(DTG 629).
ORACIÓN
DIOS Y PADRE NUESTRO. EXALTAMOS A JESÚS COMO EL GRAN MAESTRO, PORQUE SUS ENSEÑANZAS ERAN EXTRAÍDAS DE LA NATURALEZA, PERO ERAN PROFUNDAS EN SU SIGNIFICADO. TE PEDIMOS ESTAR UNIDOS A CRISTO, COMO EL PÁMPANO ESTÁ SUJETO A LA VID. POR JESÚS, AMÉN.