LEAMOS HOY 24 DE JULIO JUAN 19.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César.”
JUAN 19:15
COMENTARIO HISTÓRICO DE JUAN 19.-
El apóstol Juan, como testigo ocular de los eventos, realza cinco aspectos en este capítulo: 1) El juicio que desarrolla Pilato, por una parte indeciso de condenar a un inocente, y por otro lado, el deseo de congraciarse con los dirigentes judíos, y de esta manera, perpetuarse en el poder; 2) Los líderes de Jerusalén, prefirieron elegir a César como su rey, en lugar del Cristo, el Rey de Reyes; 3) Después de ser vilipendiado, insultado, azotado, Jesús es obligado a llevar su propia cruz; 4) A pesar de los dolores intensos de la crucifixión, Jesús enseña una gran lección de amor filiar, le pide a su discípulo amado que se haga cargo de su madre; 5) La muerte de Jesús se comprueba, cuando un soldado traspasa el costado con una lanza.
A diferencia de los líderes y el pueblo judío, nosotros debemos ELEGIR A CRISTO COMO NUESTRO REY DE NUESTRAS VIDAS.- Cada día tenemos que elegir quién dirigirá nuestras vidas. Quien conduce nuestras vidas, ese es nuestro líder y rey. Hagamos que el credo de Josué sea nuestro, en este día: “Escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos; pero yo y mi casa, serviremos al Señor.
CITA SELECTA.-
“Pilato tomó entonces su lugar en el sitial del tribunal, y volvió a presentar a Jesús al pueblo diciendo: “He aquí vuestro Rey.” Volvió a oírse el furioso clamor: “Quita, quita, crucifícale.” Con voz que fue oída lejos y cerca, Pilato preguntó: “¿A vuestro Rey he de crucificar?” Pero labios profanos y blasfemos pronunciaron las palabras: “No tenemos rey sino a César.” Al escoger así a un gobernante pagano, la nación judía se retiraba de la teocracia. Rechazaba a Dios como su Rey. De ahí en adelante no tendría libertador. No tendría otro rey sino a César. A esto habían conducido al pueblo los sacerdotes y maestros. Eran responsables de esto y de los temibles resultados que siguieron. El pecado de una nación y su ruina se debieron a sus dirigentes religiosos.”
(DTG 687).
ORACIÓN:
DIOS DE SALVACIÓN. TE CANTAMOS: OH AMOR DE DIOS TU IMENSIDAD, EL HOMBRE NO PODRÁ CONTAR, EL GRAN SACRIFICIO QUE TU HIJO HIZO EN EL CALVARIO. RENOVAMOS NUESTRA DECISIÓN, Y ELEGIMOS A CRISTO COMO EL REY DE NUESTRAS VIDAS. POR JESÚS, AMÉN.