ACEPTAR LOS DESIGNIOS QUE DIOS TIENE PARA NUESTRA VIDA

LEAMOS HOY 26 DE JULIO JUAN 21.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; más cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.”

JUAN 21:18,19

COMENTARIO HISTÓRICO DE JUAN 21.-

Juan junto a seis apóstoles, estaban en el mar de Galilea, o lago de Tiberíades, cumpliendo el mandato que Jesús les diera, para que se encontraran en ese lugar. Siendo que eran pescadores de profesión, Pedro los anima a ir a pescar, y los demás aceptan la invitación. Trabajaron toda la noche, pero no pescaron nada. Al amanecer, Jesús aparece en la playa, y repite el milagro de la pesca milagrosa, registrado en Lucas 5. Jesús les pide que lancen la red a la derecha, es decir al lugar donde había poca agua y que hacía imposible que los peces no huyan de la red, sin embargo, sacaron una gran cantidad de peces. En la última parte del capítulo, se narra la entrevista que sostuvieron Jesús y Pedro. Pedro lo había negado públicamente en tres oportunidades, por esa razón, Jesús, les da tres oportunidades para que declare en forma pública que lo ama. Después de reivindicarlo al ministerio sagrado, Jesús le anuncia que tendría la oportunidad de morir crucificado como su Maestro.

CITA SELECTA.-  

“Pedro, judío y extranjero, fue condenado a ser azotado y crucificado. Mientras esperaba su temible muerte, el apóstol recordó su gran pecado al negar a Jesús en la hora de su prueba, y su único pensamiento era que no era digno del inmenso honor de morir tal como murió su Maestro. Se había arrepentido sinceramente de su pecado, y Cristo se lo había perdonado, lo que queda de manifiesto por la importante comisión que le dio de alimentar a las ovejas y los corderos del rebaño. Pero él mismo nunca se pudo perdonar. Ni siquiera el pensamiento de las agonías de la última terrible escena podía aminorar la amargura de su pesar y su arrepentimiento. Como un último favor solicitó a sus verdugos que lo clavaran en la cruz cabeza abajo. Se le concedió lo que pedía y así murió el gran apóstol Pedro.”

(Historia de la Redención 331).

OREMOS:

DIOS DE MARAVILLAS. TE DAMOS GRACIAS, PORQUE LA LECTURA DE MATEO, MARCOS, LUCAS Y JUAN, NOS HAN PERMITIDO CONOCER MEJOR EL PLAN DE SALVACIÓN. HEMOS DISFRUTADO AL CONOCER MEJOR EL MINISTERIO DE CRISTO: SERMONES, ENSEÑANZAS, MILAGROS, PARÁBOLAS. AMAMOS MÁS A JESÚS, EN SU NOMBRE ORAMOS, AMÉN. 

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