LEAMOS HOY 15 DE AGOSTO HECHOS 20
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que culmine mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.”
HECHOS 20:24
COMENTARIO HISTÓRICO DE HECHOS 20.
Después de la tumultuosa reunión en el teatro de Éfeso, Pablo inició su última gira misionera mientras viaja para Jerusalén. Viajó a Troas, y luego hacia Macedonia, donde permaneció tres meses, aunque no especifica las ciudades que visitó en Grecia. Aunque el libro de Hechos no lo menciona, en las cartas Paulinas se menciona que visitó a los creyentes de Filipos, Tesalónica, Berea, Ilírico o Dalmacia y Nicópolis. Cuando estuvo en Mileto, llamó a los ancianos de Éfeso, para predicarles. En el tema de despedida, Pablo les dice que su vida está en las manos de Dios, y que tiene la fe que va a culminar su carrera predicando a Cristo.
SEAMOS HOMBRES Y MUJERES APROBADOS POR DIOS. “Un hombre no puede tener mayor honor que el ser aceptado por Dios como apto ministro del Evangelio. Pero aquellos a quienes el Señor bendice con poder y éxito en su obra no se vanaglorian. Reconocen su completa dependencia de él, y comprenden que no tienen poder en sí mismos.” (Hechos de los Apóstoles 264)
CITA SELECTA.
“Pablo les recordó a sus hermanos que, como mensajeros de Cristo, él y sus colaboradores estaban continuamente en peligro. Las penalidades que soportaban estaban desgastando sus fuerzas. “Nosotros que vivimos—escribió, siempre estamos entregados a muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal. De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida.” Sufriendo físicamente por las privaciones y trabajos, estos ministros de Cristo estaban conformándose a la muerte de él. Pero lo que obraba muerte en ellos, traía vida y salud espiritual a los corintios, quienes por la fe en la verdad eran hechos participantes de la vida eterna. En vista de esto, los seguidores de Jesús han de procurar no aumentar, por el descuido y el desafecto, las cargas y pruebas de los que trabajan.”
(Hechos de los Apóstoles, p. 266)
OREMOS:
PADRE DE AMOR. AL LEER LA HISTORIA DEL APÓSTOL PABLO: SU ENTREGA, SACRIFICIO Y AMOR POR LAS ALMAS, NOS IMPULSA A PEDIRTE QUE PUEDAS DESPERTAR EN NOSOTROS EL DESEO DE HABLAR Y PREDICAR EL EVANGELIO A LOS QUE NO TE CONOCEN. POR JESÚS, AMÉN.