LEAMOS HOY 18 DE AGOSTO HECHOS 23
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.” (Ver. 11).
HECHOS 23:11
COMENTARIO HISTÓRICO DE HECHOS 23.
Este capítulo presenta tres secciones: 1) Pablo presenta su testimonio ante los miembros del Sanedrín señalando la resurrección de Jesús como punto focal, tanto para los judíos, como para los gentiles; 2) El odio hace enceguecer, por lo que 40 hombres ayunaron para quitarla la vida a Pablo, pero no cumplieron sus deseos malvados, porque fueron descubiertos, y Pablo fue trasladado a Cesarea; 3) En Cesarea del Mar estaba el cuartel general romano de la región, y Dios utilizó al ejército romano para librar a Pablo de sus enemigos. Recordemos que cuando Dios interviene en nuestras vidas, su solución será mucho mejor de lo que podríamos esperar. La noche siguiente, se le presentó el Señor y le dijo: Confía, Pablo; que como has testificado de mí en Jerusalén, así es menester testifiques también en Roma”.
DIOS NOS DICE: “NO TEMAS”.- ¿A qué le tenemos miedo? ¿Qué temores nos producen inseguridad e inestabilidad emocional? Cuando atravesemos temores o miedos, repitamos esta promesa divina: “No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” (Isa 41:10).
CITA SELECTA.
“La causa de Cristo estaba muy cerca del corazón de Pablo, y con profunda ansiedad pensaba en los peligros de las diseminadas iglesias, expuestas a las persecuciones de hombres tales como los que había encontrado en el concilio del Sanedrín. Angustiado y descorazonado, lloró y oró. En aquella hora tenebrosa el Señor no olvidó a su siervo. Le había librado de las turbas asesinas en los atrios del templo. Estuvo con él ante el concilio del Sanedrín. Estaba con él en la fortaleza; y se reveló a su fiel testigo en respuesta a las fervorosas oraciones en procura de dirección. “Y la noche siguiente, presentándosele el Señor, le dijo: Confía, Pablo; que como has testificado de mí en Jerusalén, así es menester testifiques también en Roma.”
(HAp 331).
OREMOS:
PADRE ETERNO. CUANDO ESTEMOS ATRAVESANDO POR VALLES DE SOMBRA DE MUERTE, NECESITAMOS SENTIR TU PRESENCIA. CUANDO SINTAMOS QUE TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS SON ADVERSAS, QUE ESCUCHEMOS TU VOZ QUE NOS DIGA: “NO TEMAS”. POR JESÚS, AMÉN.