LEAMOS HOY 22 DE AGOSTO HECHOS 27
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo.”
HECHOS 27:23,24
COMENTARIO HISTÓRICO DE HECHOS 27.
Pablo junto con otros prisioneros, fueron entregados al centurión llamado Julio, para que junto con sus soldados los custodiaran para trasladarlos a Roma para ser juzgados. La travesía de más de 3,000 kilómetros se inició a fines del otoño, y los vientos contrarios impidieron avanzar. Ante esta situación desesperante, Pablo en dos oportunidades tranquilizó a los pasajeros: 1) Pablo les comunicó que el Dios en quien creía y a quien servía, había enviado un ángel la noche anterior para decirle que todos los pasajeros y tripulantes se salvarían; 2) Después de 14 días, Pablo los alentó para que coman, bendice los alimentos, y los pasajeros son reconfortados por sus palabras.
CITA SELECTA.
“Pablo se adelantó en la cubierta, y levantando la voz dijo: “Fuera de cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no partir de Creta, y evitar este inconveniente y daño. Mas ahora os amonesto que tengáis buen ánimo; porque ninguna pérdida habrá de persona de vosotros, sino solamente de la nave. Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios del cual yo soy, y al cual sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es menester que seas presentado delante de César; y he aquí, Dios te ha dado todos los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho; si bien es menester que demos en una isla. Estas palabras despertaron la esperanza. Y pasajeros y tripulantes sacudieron su apatía. Había todavía mucho que hacer, y debían ejercer todo esfuerzo posible para evitar la destrucción… “Y habiendo dicho esto, tomando el pan, hizo gracias a Dios en presencia de todos, y partiendo, comenzó a comer.” Entonces aquellas doscientos setenta y cinco personas cansadas y desalentadas que, a no ser por Pablo, se hubieran desesperado, comieron juntamente con el apóstol. “Y satisfechos de comida, aliviaban la nave, echando el grano al mar.”
(HAp 355).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO. TE SUPLICAMOS QUE NOS AYUDES PARA SER INSTRUMENTOS PARA LLEVAR ESPERANZA Y PAZ A LAS PERSONAS QUE ESTÁN ATRAVESANDO POR DIFICULTADES. QUE PODAMOS ORAR POR LOS QUE SUFREN, Y SER MEDIOS DE CONSUELO PARA LOS NECESITADOS. POR JESÚS, AMÉN.