LEAMOS HOY 2 DE SEPTIEMBRE ROMANOS 10.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”
ROMANOS 10:9
COMENTARIO HISTÓRICO DE ROMANOS 10.-
Pablo sostiene que hay dos clases de justicia: 1) La justicia de Dios, que se adquiere sólo por medio de la fe; 2) La justicia propia que se la pretende sostener por las obras de la ley. Pablo enseña que la salvación se adquiere a través de la confesión pública que Jesús es el Señor, que es el dueño del universo, y creer con todo el ser que Jesús resucitó del muerto, con esta confesión, Cristo le imputa su justicia y le imparte la fortaleza para vencer diariamente las asechanzas de Satanás. “La fe que es para salvación no es una fe casual, no es el mero consentimiento del intelecto; es la creencia arraigada en el corazón que acepta a Cristo como a un Salvador personal, segura de que él puede salvar perpetuamente a todos los que acuden a Dios mediante él.
DECLARACIÓN PERSONAL: Yo, Franz Ríos, declaro que Jesús es mi Señor, y creo que Jesús, resucitó de los muertos.
CITA SELECTA.-
Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. Roma 10:6-10. La fe que es para salvación no es una fe casual, no es el mero consentimiento del intelecto; es la creencia arraigada en el corazón que acepta a Cristo como a un Salvador personal, segura de que él puede salvar perpetuamente a todos los que acuden a Dios mediante él. Creer que él salvará a otros pero que no te salvará a ti, no es fe genuina. Sin embargo, cuando el alma se aferra de Cristo como de la única esperanza de salvación, entonces se manifiesta la fe genuina. Esa fe induce a su poseedor a colocar todos los afectos del alma en Cristo. Su comprensión está bajo el dominio del Espíritu Santo y su carácter se modela de acuerdo con la semejanza divina. Su fe no es muerta, sino una fe que obra por el amor y lo induce a contemplar la belleza de Cristo y a asimilarse al carácter divino. “Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, a fin de que vivas”. Deuteronomio 30:6.
Mensajes Selectos t.1 p.458
ORACIÓN:
PADRE DE AMOR. DECLARAMOS QUE JESÚS ES EL SEÑOR Y DUEÑO DE NUESTRAS VIDAS. CONFESAMOS QUE CREEMOS QUE JESÚS RESUCITO DE LOS MUERTOS AL TERCER DÍA, Y QUE AHORA ESTÁ EN EL SANTUARIO CELESTIAL INTERCEDIENDO POR NUESTROS PECADOS. POR JESÚS, AMÉN.