INTERROGANTE: ¿SOMOS AGENTES DE DIVISIÓN EN LA IGLESIA, O SOMOS PERSONAS CONCILIADORAS Y PACIFICADORAS?

LEAMOS HOY 8 DE SEPTIEMBRE ROMANOS 16.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Les ruego, hermanos, que se cuiden de los que causan divisiones y dificultades, y van en contra de lo que a ustedes se les ha enseñado. Apártense de ellos.” (Ver. 17).

COMENTARIO HISTÓRICO DE ROMANOS 16.- Como todas las cartas que escribió Pablo, la última sección epistolar, se dedica a enviar saludos, dar elogios, o hacer algunas recomendaciones. Pablo menciona a 27 hermanos por nombre, quienes eran romanos, griegos, judíos. Primero menciona a Febe, que era diaconisa de la iglesia de Cencrea, quien había viajado hasta Roma, para proclamar el mensaje de salvación. En segundo lugar, saluda Priscila y Aquila, una pareja quien había sido de mucho soporte en la predicación en Asia. Ellos se convirtieron en colaboradores de Pablo, trabajaron juntos en Éfeso y Corinto, pero que ahora también evangelizaba la ciudad de Roma. A pesar de que Pablo aún no había visitado Roma, conoció a estas personas en sus viajes misioneros por Asía y Europa. Se culmina la carta a los romanos, apelando para que se aparten de aquellos que pretendían sembrar división y dificultades, contrarias al Evangelio.

CITA SELECTA.-

“Los males del orgullo personal y de la independencia no santificada, que son los que más perjudican nuestra utilidad y que ocasionarán nuestra ruina si no los vencemos, nacen del egoísmo. “Consultaos los unos a los otros” es el mensaje que vez tras vez el ángel del Señor me ha repetido. Al influir sobre el criterio de un solo hombre, Satanás intenta controlar los asuntos para su propia conveniencia. Pudiera tener éxito en desviar las mentes de dos personas, pero, cuando varios se consultan entre sí, hay más seguridad. Cada plan se someterá a un escrutinio más cuidadoso; cada movimiento de progreso será más cuidadosamente estudiado. Así habrá menos peligro de hacer decisiones precipitadas y desatinadas que pudieran causar confusión, perplejidad y derrota. En la unión está la fuerza. En la división hay flaqueza y derrota. Dios está guiando a su pueblo y preparándolo para ser trasladado. ¿Estamos nosotros, los que tomamos parte en este trabajo, emplazados como centinelas para Dios? ¿Procuramos trabajar unidos? ¿Estamos dispuestos a ser siervos de todos? ¿Estamos siguiendo a nuestro gran Ejemplo?”

(TS 5: 28).

ORACIÓN:

PADRE ETERNO: TE SUPLICAMOS QUE NOS PERDONES SI CON NUESTRAS IDEAS, POSICIONES TEOLÓGICA O CRÍTICAS, ESTAMOS PROVOCANDO DIVISIÓN EN TU IGLESIA O EN LOS MIEMBROS DEL PUEBLO DE DIOS. TE PEDIMOS POR LA UNIDAD DE TU IGLESIAS EN TODO EL MUNDO. POR JESÚS, AMÉN. 

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