EXPRESIÓN DE GRATITUD: ¡MUCHAS GRACIAS POR SALVARNOS Y RENOVARNOS POR EL ESPÍRITU SANTO!
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo.”(Ver. 5).
COMENTARIO HISTÓRICO DE TITO 3
En este último capítulo, Pablo nos recuerda lo que éramos antes de conocer a Cristo: éramos inmorales, rebeldes, estábamos perdidos y éramos esclavos del pecado, vivíamos llenos de envidia, y odiábamos a nuestro prójimo. En conclusión, no tenemos de qué jactarnos, porque vivíamos como los paganos. Ante esta situación desesperada y de muerte, por la misericordia divina y por el sacrificio de Jesús, nos puso en una nueva relación con Dios: 1) Perdona nuestros pecados; 2) Produce un nuevo nacimiento; 3) Renueva nuestras vidas desgastadas por el pecado, y nos habilita cada día por la obra del Espíritu Santo para vivir en santidad.
Dios nos ofrece: LAVAMIENTO DE LA REGENERACIÓN.– Jeremías dice que: “Aunque te laves con lejía, y te frotes con mucho jabón, ante Mí seguirá presente la mancha de tu iniquidad, afirma el SEÑOR omnipotente.” (Jer 2:22). Dios nos promete hacernos renacer y restaurarnos al plan original antes del pecado y regenerarnos por los sangre de Cristo para que seamos nuevas criaturas. RENOVACIÓN POR EL ESPÍRITU.- El Espíritu Santo es el encargado de hacer nuevas “todas las cosas”, modifica nuestros gustos, deseos e inclinación al pecado, y renueva nuestro ser para predisponernos a las cosas espirituales.
CITA SELECTA
“Así es como cada pecador puede venir a Cristo. “No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó.” Tito 3:5. Cuando Satanás nos dice que somos pecadores y que no podemos esperar recibir la bendición de Dios, digámosle que Cristo vino al mundo para salvar a los pecadores. No tenemos nada que nos recomiende a Dios; pero la súplica que podemos presentar ahora y siempre es la que se basa en nuestra falta absoluta de fuerza, la cual hace de su poder redentor una necesidad. Renunciando a toda dependencia de nosotros mismos, podemos mirar la cruz del Calvario y decir: “Ningún otro asilo hay, indefenso acudo a ti.”
(DTG 284).
ORACIÓN
DIOS ETERNO. EXPRESAMOS EN GRATITUD: QUÉ SERÍA DE NOSOTROS SI NO NOS HUBIERAS ALCANZADO, DÓNDE ESTARÍAMOS HOY, SINO NOS HUBIERAS ENCONTRADO. GRACIAS POR LAVARNOS EN LA REGENERACIÓN, Y RENOVARNOS POR TU ESPÍRITU SANTO. POR JESÚS, AMÉN.