INTERROGANTE: ¿NOS CONSIDERAMOS AMIGOS DE DIOS COMO LO FUE ABRAHÁN?
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.” (Ver. 23).
COMENTARIO TEOLÓGICO DE SANTIAGO 2
Santiago inicia el capítulo enseñando con una ilustración lo que quiere enseñar: cuando llega a nuestra iglesia una persona con una vestimenta fina y con joyas de mucho valor, se le asigna un asiento privilegiado; sin embargo, cuando entra una persona con una vestimenta pobre y sucia, lo menospreciamos y ni siquiera le ofrecemos un asiento. Santiago enseña que, en la iglesia de Dios, no puede haber diferencias de rango y prestigio cuando las personas se reúnen en presencia del Rey del universo. En segundo lugar, se presenta el tema que muchos estudiosos no pueden comprender, ya que quieren encontrar una aparente contradicción entre las enseñanzas Pablo que dice que la justificación es solo por la fe, sin las obras; y lo que dice Santiago, es que la salvación es por las obras de la fe. Las diferencias desaparecen si entendemos que la salvación es solo por fe, ningún ser humano merece la salvación por sus obras o actos. No somos salvos “por hacer las obras”; somos salvos “para hacer obras de bien. Por último, Santiago desafía a sus lectores a seguir el ejemplo de Abrahán, quien obedeció por fe y se imputó la justicia divina.
CITA SELECTA
“La vida de Abrahán, el amigo de Dios, fue una vida de oración. Dondequiera que levantase su tienda, construía un altar sobre el cual ofrecía sacrificios, mañana y noche. Cuando él se iba, el altar permanecía. Y al pasar cerca de dicho altar el nómada cananeo, sabía quién había posado allí. Después de haber levantado también su tienda, reparaba el altar y adoraba al Dios vivo… Padres y madres, cada mañana y cada noche, juntad a vuestros hijos alrededor vuestro, y elevad vuestros corazones a Dios por humildes súplicas. Vuestros amados están expuestos a la tentación. Hay dificultades cotidianas sembradas en el camino de los jóvenes y de sus mayores. Los que quieran vivir con paciencia, amor y gozo deben orar. Será únicamente obteniendo la ayuda constante de Dios como podremos obtener la victoria sobre nosotros mismos.” (JT 3: 93).
JOYAS DE LOS TESTIMONIOS, T.3, P.93
ORACIÓN
PADRE. TE PEDIMOS PERDÓN POR DISCRIMINAR A LAS PERSONAS POR SU APARIENCIA. QUE PODAMOS TRATAR A TODOS POR IGUALES. QUE TU SANTO ESPÍRITU NOS AYUDE A COMPRENDER EL TEMA DE JUSTIFICACIÓN POR LA FE, Y QUE REALICEMOS OBRAS POR AMOR. POR JESÚS, AMÉN.