APRENDAMOS LAS TRISTES CONSECUENCIAS DE PRACTICAR EL ENGAÑO
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob” (Ver. 41).
COMENTARIO HISTÓRICO – CAPÍTULO 27 DE GÉNESIS
Recordemos que Esaú había menospreciado la primogenitura y se la había vendido a Jacob por un plato de lentejas. Además, Esaú se había casado con dos mujeres cananeas. A pesar de estos errores, Isaac por su preferencia hacia Esaú, decidió darle la bendición de la primogenitura. Rebeca por tener preferencia hacia Jacob, se anticipó al cumplimiento de la profecía que ella recibiera durante su embarazo, en el sentido de que el mayor serviría al menor. Razonó que su esposo no estaba respetando la adquisición legal de primogenitura por parte de Jacob, motivo por el cual convenció a su hijo Jacob de conseguir la bendición de la primogenitura suplantando a su hermano Esaú.
Recordemos lo siguiente:
- EL ENGAÑO ROMPE LA UNIDAD.- Jacob tenía el temor de ser descubierto mientras suplantaba a su hermano. Además, Isaac se estremeció y quedó confundido por la magnitud del engaño.
- EL ENGAÑO PRODUJO SENTIMIENTO DE VENGANZA.- Esaú planificó y advirtió que el día que muriera su padre él asesinaría a Jacob.
- EL ENGAÑO SEPARÓ A LA MADRE Y AL HIJO. Rebeca se arrepintió de haber dado un consejo equivocado ya que tuvo que separarse de su hijo y nunca más lo vio.
CITA SELECTA – PATRIARCAS Y PROFETAS, pág. 160.
“Jacob y Rebeca triunfaron en su propósito, pero por su engaño se granjearon tristeza y aflicción. Dios había declarado que Jacob recibiría la primogenitura y se hubieran esperado, Dios obraría en su favor, y la promesa se cumpliría a su debido tiempo. Sin embargo, no quisieron dejar el asunto en las manos del Señor. Rebeca se arrepintió amargamente del mal consejo que había dado a su hijo; porque fue la causa de quedar separado de él y nunca más volviera a ver su rostro. Desde la hora en que recibió la primogenitura, Jacob quedó agobiado por condenación propia. Había pecado contra su padre, contra su hermano, contra su propia alma y contra Dios. En solo una hora se había acarreado una larga vida de arrepentimiento. Esta escena estuvo siempre presente ante él en sus años posteriores”.
ORACIÓN
PADRE NUESTRO, TE PEDIMOS PERDÓN POR HABER PRACTICADO EL ENGAÑO PARA OBTENER BENEFICIOS PERSONALES. QUE PODAMOS ACTUAR COMO ZAQUEO Y DEVOLVER LO QUE HEMOS CONSEGUIDO CON MENTIRAS Y RESTITUIR LO QUE HEMOS ROBADO, POR JESÚS, AMÉN.