LECCIÓN: UTILICEMOS LA MISMA REGLA PARA MEDIR A NUESTRO PRÓJIMO Y MEDIRNOS A NOSOTROS MISMOS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es ella que yo, por cuanto no le he dado a Sela mi hijo” (Ver. 26).
COMENTARIO HISTÓRICO – CAPÍTULO 38 DE GÉNESIS
Este capítulo corta en forma abrupta la historia de José para mostrar las acciones inmorales de Judá en contraste con el carácter moral inquebrantable de José.
Analicemos los errores de Judá y los pecados de sus hijos:
- Judá sigue los caminos de su tío Esaú y se casa con una mujer de origen cananeo,
- Er, su hijo mayor, se casó con Tamar pero no llegó a tener descendencia porque Dios le quitó la vida;
- Onán, su segundo hijo, no quiso obedecer la ley del levirato y para no tener hijos en nombre de Er, vertía su simiente en tierra para evitarlo y murió porque hizo lo malo ante los ojos de Jehová;
- Judá, en lugar de instruir a Sela en los caminos del Señor, prefirió protegerlo para que no se casara con Tamar;
- Tamar engañó al suegro portándose como una ramera con tal de tener descendencia y conservar el nombre de su esposo.
Este episodio bíblico nos enseña a tener los mismos criterios evaluativos con las personas, así como con nosotros mismos:
- JUICIO CONTRA TAMAR. Cuando le informaron a Judá que su nuera Tamar estaba embarazada por haber fornicado, ordenó que sea quemada.
- JUICIO CONTRA JUDÁ. Tamar anuncia que su embarazo es producto de su estrategia que empleó con su suegro Judá, al disfrazarse como ramera para conseguir descendencia de su esposo. Ante este informe, Judá no solicita que ambos sean quemados, sino que la justifica a Tamar y la perdona para que él también sea perdonado.
CITA SELECTA – DISCURSO MAESTRO DE JESUCRISTO, pág. 115
“La medida de la regla de oro es la verdadera norma del cristianismo, y todo lo que no llega a su altura es un engaño. Una religión que induce a los hombres a tener en poca estima a los seres humanos, a quienes Cristo consideró de tanto valor que dio su vida por ellos; una religión que nos haga indiferentes a las necesidades, los sufrimientos o los derechos humanos, es una religión espuria. Al despreciar los derechos de los pobres, los dolientes y los pecadores, nos demostramos traidores a Cristo. El cristianismo tiene tan poco poder en el mundo porque los hombres aceptan el nombre de Cristo, pero niegan su carácter en sus vidas. Por estas cosas el nombre del Señor es motivo de blasfemia”.
ORACIÓN
PADRE ETERNO, TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE CONDENAMOS SEVERAMENTE EL PECADO DE NUESTRO PRÓJIMO, PERO PEDIMOS TOLERANCIA Y CLEMENCIA PARA LOS NUESTROS. QUE PODAMOS APLICAR LA REGLA DE ORO EN NUESTRAS VIDAS Y LAS DE OTROS. POR JESÚS, AMÉN.