ÉXODO 9 – 13 MARZO 2022

NO MENOSPRECIEMOS LA MISERICORDIA DIVINA

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos ” (Ver. 34).

COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 9 DE ÉXODO

Por quinta vez, Moisés entra al palacio de Faraón, y por mandato divino le da la orden: “¡Deja salir a mi pueblo!” El monarca rechaza el mandado emanado de Dios y se produce la quinta plaga: la muerte de ganado de Egipto. Esta plaga afectó la economía del país y lo increíble es que solo afectó a las reses de los egipcios. Faraón envió emisarios para investigar si había pasado lo mismo con los animales de los israelitas. Cuando recibió el informe que el rebaño de  los israelitas estaba sano, vivo y completo, el rey se rebeló contra Dios y no dejó salir al pueblo. 

Viene entonces la sexta plaga que cayó sin previo aviso con el surgimiento de úlceras sobre el cuerpo de personas y animales. Nuevamente los magos fueron impotentes para duplicar el milagro. Además, ellos mismos tuvieron úlceras que los imposibilitaron de acudir ante el faraón. 

En la séptima plaga, Dios muestra misericordia, incluso hacia los egipcios, y Moisés pide a los habitantes que recojan, resguarden y protejan de la muerte bajo techo a sus animales  de la granizada que vendría y los podría matar. Algunos obedecieron y salvaron a sus criados y sus ganados.

CITA SELECTA - PATRIARCAS Y PROFETAS, PÁG. 242

“Dios habla a los hombres por medio de sus siervos, dándoles amonestaciones y advertencias y censurando el pecado. Da a cada uno oportunidad de corregir sus errores antes de que se arraiguen en el carácter; pero si uno se niega a corregirse, el poder divino no se interpone para contrarrestar la tendencia de su propia acción. La persona encuentra que le es más fácil repetirla. Va endureciendo su corazón contra la influencia del Espíritu Santo. Al rechazar después la luz se coloca en una posición en la cual aun una influencia mucho más fuerte será ineficaz para producir una impresión permanente. 

El que cedió una vez a la tentación cederá con más facilidad la segunda vez. Toda repetición del pecado aminora la fuerza para resistir, ciega los ojos y ahoga la convicción. Toda semilla de complacencia propia que se siembre dará fruto. Dios no obra milagros para  impedir la cosecha. ‘Todo lo que el hombre siembre, eso también segará´ (Gal. 6:7)”.

ORACIÓN

DIOS ETERNO, TE SUPLICAMOS QUE NOS AYUDES A NO SER TERCOS, OBSTINADOS Y  REACIOS A CAMBIAR NUESTRA CONDUCTA PECAMINOSA. QUE TU ESPÍRITU SANTO NOS TRANSFORME PARA QUE SEAMOS SENSIBLES A LOS LLAMADOS DE ARREPENTIMIENTO QUE TÚ NOS HACES. POR JESÚS, AMÉN.

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