QUE NUESTROS HIJOS NO SUFRAN LAS CONSECUENCIAS DE NUESTROS PECADOS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Todo primogénito egipcio morirá: desde el primogénito del faraón que ahora ocupa el trono hasta el primogénito de la esclava que trabaja en el molino, lo mismo que todo primogénito del ganado.” (Ver. 5).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 11 DE ÉXODO
Las primeras cuatro plagas tuvieron como objetivo causar incomodidad en la plácida vida de los egipcios: agua convertida en sangre, ranas, piojos y moscas. Las siguientes cuatro plagas afectaron la economía del país: muerte del ganado; úlceras dolorosas sobre las personas; granizo que destruyó parcialmente los cultivos, y mató animales que no estaban protegidos en techos; las langostas, insectos que exterminaron toda vegetación. La novena plaga paralizó el país.
La última plaga afectó a todas las familias, porque murieron todos los hijos primogénitos de personas y animales. Aunque esta plaga Dios la había anunciado a Moisés que les sobrevendría a los egipcios si no dejaban salir al pueblo de Israel, debido a la misericordia divina fue dejada como la última opción, para que el Faraón ordenara que dejaran libres a los israelitas.
En esta última plaga Dios actuó sin la intervención de Moisés, el Ángel de Jehová fue quien ejecutó la sentencia sobre los primogénitos de los egipcios. Dios ratifica lo que también había predichos sobre las riquezas de Egipto: debían pedir de sus vecinos oro, plata, y vestimentas, como parte del pago por los años que sirvieron como esclavos y que no se les había hecho ningún pago.
CITA SELECTA - PATRIARCAS Y PROFETAS, PÁG. 247
“Cuando se presentó por primera vez al rey de Egipto la demanda de la liberación de Israel, se le dio una advertencia acerca de la más terrible de todas las plagas. Moisés dijo al faraón: “Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva; pero si te niegas a dejarlo ir, yo mataré a tu hijo, a tu primogénito”. Éxodo 4:22, 23… El primer juicio acerca del cual se advirtió a Egipto sería el último en llegar. Dios es paciente y muy misericordioso. Cuida tiernamente a todos los seres creados a su imagen. Si la pérdida de sus cosechas, sus rebaños y manadas hubiera llevado a Egipto al arrepentimiento, los niños no habrían sido heridos”.
ORACIÓN
PADRE NUESTRO, INTERCEDEMOS POR TODOS LOS PADRES Y MADRES PARA QUE PUEDAS PERDONAR TODOS SUS PECADOS, PARA QUE LOS HIJOS NO SUFRAN LAS CONSECUENCIAS DE NUESTRAS DESOBEDIENCIA. AYÚDANOS A SER BUENOS PADRES Y MADRES. POR JESÚS, AMÉN.