DIFERENCIA ENTRE LOS PLANES HUMANOS Y PLANES DIVINOS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.” (Vers. 13, 14).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 14 DE ÉXODO
En el primer día de viaje, Israel salió de Gosén y viajaron hasta Sucot. El segundo día llegaron a Etam, territorio que aun pertenecía a Egipto. En el tercer día el Señor reveló la ruta de viaje a Moisés: ordenó que dieran vuelta hacia el sureste, porque Dios tenía que probar a su pueblo y dar el último castigo a los egipcios. El faraón recibe el informe que los fugitivos “Andan errantes por la tierra; el desierto les cierra el paso” (Ver. 3). Con el cometido de hacerlos volver a la esclavitud, el faraón prepara seiscientos carros de guerra, toda la caballería, y un poderoso ejército, para atacar a los indefensos israelitas, que se encontraban atrapados entre las montañas y el mar. Bajo estas circunstancias apremiantes, se presenta la primera queja a Dios, Moisés y Aarón por traerles al desierto para morir.
Analicemos cómo se deben planificar:
PLANES HUMANOS.- “El rey mismo, rodeado por los grandes de su reino, encabezaba el ejército. Para obtener el favor de los dioses, los sacerdotes también los acompañaban. El rey estaba decidido a intimidar a los israelitas mediante un gran despliegue de poder”.
PLANES DIVINOS.- Los planes divinos son para liberarnos. Moisés hizo uno de los desafíos de fe más grandes de la Biblia: “¡No temáis! Estad firmes y veréis la liberación que Jehová hará a vuestro favor.” (Vers. 13, 14).
CITA SELECTA - PATRIARCAS Y PROFETAS, PÁG. 258
“Al despuntar el alba, los israelitas pudieron ver todo lo que quedaba de su poderoso enemigo: cuerpos vestidos de corazas arrojados a la orilla. Una sola noche les había traído completa liberación del más terrible peligro. Aquella vasta y desamparada muchedumbre de esclavos no acostumbrados a la batalla, de mujeres, niños y ganado, que tenían el mar frente a ellos y los poderosos ejércitos de Egipto a sus espaldas, habían visto una senda abierta al través de las aguas, y sus enemigos derrotados en el momento en que esperaban el triunfo. Jehová solo los había liberado, y a él elevaron con fervor sus corazones agradecidos. Sus emociones encontraron expresión en cantos de alabanza”.
ORACIÓN
PADRE ETERNO, TE AGRADECEMOS PORQUE DESDE LA ETERNIDAD TUS PLANES SON PARA SALVACIÓN Y VIDA ETERNA. TE SUPLICAMOS QUE NOS AUMENTES LA FE PARA TENER LA CERTEZA QUE LOS SERES HUMANOS NO PUEDEN IMPEDIR QUE TUS PLANES SE CUMPLAN. POR JESÚS, AMÉN.