EXPLICACIÓN DEL ALTAR DE LOS HOLOCAUSTOS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Haz un altar de madera de acacia, cuadrado, de dos metros con treinta centímetros por lado, y de un metro con treinta centímetros de alto. Ponle un cuerno en cada una de sus cuatro esquinas, de manera que los cuernos y el altar formen una sola pieza, y recubre de bronce el altar” (Vers. 1, 2).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 27 DE ÉXODO
Considerando que el pueblo de Israel era la nación elegida por Dios para que lo representara en el mundo. El Dios invisible se hacía visible a través de todas las ceremonias que se realizaban en el santuario. El altar de los sacrificios era el mueble más importante del atrio o patio del tabernáculo. El altar era de madera, revestida con bronce, tenía un enrejado de bronce que se colocaba en la parte hueca del altar, en medio del cual se mantenía encendido el fuego y se quemaba el sacrificio. Los sacrificios que se quemaban en el altar de bronce era tipo de Cristo, quien muere para expiar nuestros pecados. El atrio del santuario medía cuarenta y cinco metros de largo, por veintidós metros y medio de ancho. Es necesario mencionar, que cuando se entraba al santuario, se entraba en dirección al oeste, dando la espalda al este, para que no tener ninguna relación con la adoración al sol.
“Delante del tabernáculo, en el atrio, donde entraba la gente, había un altar al cual debían llevar los sacrificios y sobre el cual los sacerdotes debían ofrecerlos a Dios. El altar de bronce era tipo de Cristo que muere para expiar nuestros pecados”. (CSA 24).
CITA SELECTA - CRISTO EN SU SANTUARIO, PÁG. 28
“La tienda sagrada estaba colocada en un espacio abierto llamado atrio, rodeado por cortinas de lino fino que colgaban de columnas de bronce. La entrada a este recinto se hallaba en el extremo oriental. Estaba cerrada con cortinas de riquísima tela hermosamente trabajadas, aunque inferiores a las del Santuario. Como estas cortinas del atrio eran sólo de la mitad de la altura de las paredes del tabernáculo, el edificio podía verse perfectamente desde afuera. En el atrio, y cerca de la entrada, se hallaba el altar de bronce del holocausto. En este altar se consumían todos los sacrificios que debían ofrecerse por fuego al Señor, y sobre sus cuernos se rociaba la sangre expiatoria. Entre el altar y la puerta del tabernáculo estaba la fuente, también de bronce, hecha con los espejos donados voluntariamente por las mujeres de Israel”. (CES 28).
ORACIÓN
PADRE NUESTRO. LA MUERTE DE ANIMALES INOCENTES Y SU SACRIFICIO EN EL ALTAR, NOS MUESTRA QUE LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO ES LA MUERTE. GRACIAS POR EL SACRIFICIO DE CRISTO EN LA CRUZ. POR JESÚS, AMÉN.