TENER LA CERTEZA DE LA PRESENCIA DE DIOS EN CADA ACTO DE NUESTRAS VIDAS
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“O vas con todos nosotros —replicó Moisés—, o mejor no nos hagas salir de aquí” (Ver. 15).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 33 DE ÉXODO
Dios anunció al pueblo de Israel que, a pesar de la idolatría al construir el becerro de oro, Él se mantendría fiel al pacto establecido con Abrahán, Isaac, Jacob, José y Moisés. Un Ángel sería enviado para desalojar a las naciones que ocupaban la tierra prometida, pero que Dios ya no los acompañaría. Al escuchar esta mala noticia, el pueblo hizo duelo, y se quitaron las joyas de oro que llevaban en sus cuerpos para distinguirse de los pueblos paganos. Para prevenir que la presencia de Dios en el tabernáculo aniquilara a los idólatras, Moisés trasladó el Santuario del centro del campamento a las afueras del campamento, para que aquellos que querían buscar la presencia de Dios y ofrecer sacrificios caminaran hasta el tabernáculo para adorar al Dios de Israel. Este capítulo contiene una frase célebre de pedido de Moisés a Dios: “O vas con todos nosotros, o mejor no nos hagas salir de aquí”.
NO SALGAMOS DE NUESTRAS HOGARES SIN LA PRESENCIA DE DIOS.- Oremos antes de salir de nuestras casas, y pidamos que ese día tengamos a Dios dirigiendo nuestros pasos.
NO HAGAMOS PLANES SIN CONTAR CON LA APROBACIÓN DIVINA.- Recordemos este mensaje: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia.” Sal 127:1.
NO HAGAMOS PROMESAS SIN TENER LA SEGURIDAD QUE DIOS ESTÁ DE ACUERDO.- Dios conoce el futuro, debemos consultarle.
CITA SELECTA - LA ORACIÓN, PÁG.157
La contestación fue: “Mi rostro irá contigo, y te haré descansar”. Pero Moisés no estaba satisfecho todavía. Pesaba sobre su alma el conocimiento de los terribles resultados que se producirían si Dios dejara a Israel librado al endurecimiento y la impenitencia. No podía soportar que sus intereses se separasen de los de sus hermanos, y pidió que el favor de Dios fuese devuelto a su pueblo, y que la prueba de su presencia continuase dirigiendo su camino: “Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí”. (La O, 157).
ORACIÓN
DIOS TODOPODEROSO, RECONOCEMOS QUE HEMOS ESTADO VIVIENDO SIN BUSCAR LA APROBACIÓN DE NUESTROS ACTOS. NOS COMPROMETEMOS A NO SALIR DE NUESTROS HOGARES, NO HACER PLANES, Y NO HACER PROMESAS, SIN ANTES TENER TU APROBACIÓN. POR JESÚS, AMÉN.