ÉXODO 36 – 9 ABRIL 2022

DAR CON DADIVOSIDAD PARA LA CAUSA DE DIOS

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario” (Ver. 6).

COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 36 DE ÉXODO

En la primera sección de este capítulo se narra una de las historias de dadivosidad que más sorprende en la narrativa bíblica. Los encargados de la obra de construir el tabernáculo informaron a Moisés que los donativos que entregaba el pueblo sobrepasaban los cálculos de los materiales que se requerían, por lo tanto, Moisés hizo pregonar que ya no envíen donativos y se añade la frase: “Así se le impidió al pueblo ofrecer más”.

“Todos los que aman el culto de Dios y aprecian la bendición de su santa presencia, mostrarán el mismo espíritu de sacrificio en la preparación de una casa donde él pueda reunirse con ellos. Desearán traer al Señor una ofrenda de lo mejor que posean. La casa que se construya para Dios no debe quedar endeudada, pues con ello Dios sería deshonrado. Debe darse voluntariamente una cantidad suficiente para llevar a cabo la obra, para que los que la construyen puedan decir, como dijeron los constructores del tabernáculo: “No traigáis ya ofrendas”. (PP, 315).

 En la segunda sección se detallan los preparativos y el inicio de la construcción del santuario.

CITA SELECTA - PATRIARCAS Y PROFETAS, PÁG. 359

“El tabernáculo fue construido desarmable, de modo que los israelitas pudieran llevarlo en su peregrinaje…La madera que se empleó en el edificio y en sus muebles era de acacia, la menos susceptible al deterioro de todas las que había en el Sinaí.  Las paredes consistían en tablas colocadas verticalmente, fijadas en basas de plata y aseguradas por columnas y travesaños; y todo estaba cubierto de oro, lo cual hacía aparecer al edificio como de oro macizo.  El techo estaba formado de cuatro juegos de cortinas; el de más adentro era «de lino torcido, cárdeno, y púrpura, y carmesí… El edificio se dividía en dos secciones mediante una bella y rica cortina, o velo, suspendida de columnas doradas; y una cortina semejante a la anterior cerraba la entrada de la primera sección. Tanto estos velos como la cubierta interior que formaba el techo eran de los más magníficos colores, azul, púrpura y escarlata, bellamente combinados, y tenían, recamados con hilos de oro y plata.”

ORACIÓN

PADRE NUESTRO, TE PEDIMOS QUE EL CORAZÓN EGOÍSTA QUE TENEMOS, PUEDA SER TRANSFORMADO EN UN CORAZÓN DADIVOSO PARA PODER DAR OFRENDAS PARA TU IGLESIA Y LOS NECESITADOS. POR JESÚS, AMÉN. 

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