CUIDAR A LAS MUJERES DESPUÉS DEL ALUMBRAMIENTO
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia” (Ver. 8).
COMENTARIO HISTÓRICO – CAPÍTULO 12 LEVÍTICO
Después de enunciar la lista de los animales limpios e impuros, Dios imparte las leyes de impurezas en las personas. En primero, se presenta la impureza cuando una mujer da a luz, y lo que ella tiene que hacer para purificarse. No se puede explicar las razones por las cuales existen diferencias entre las leyes cuando la criatura que nacía era un varón o una niña. A diferencia de los sacrificios, en los cuales el oferente sacrificaba a la víctima, en este requerimiento, la mujer llevaba al tabernáculo y se lo entregaba al sacerdote, quien lo ofrecía por ella. También debía presentar una ofrenda por el pecado, que el sacerdote ofrecía por ella. Es necesario destacar que esta ley sobre el alumbramiento era muy favorable para la mujer, porque en la región del medio oriente, la mujer tenía que trabajar en la casa y en el campo, no recibía consideración por haber dado a luz un bebé, es por esta razón que Dios ordenara que las madres de Israel disfrutaran de un período de descanso que duraba varias semanas, y podía deleitarse para recuperar las fuerzas.
CITA SELECTA - PATRIARCAS Y PROFETAS (Pág. 300).
“Ayude el marido a su esposa con su simpatía y cariño constante. Si quiere que se conserve lozana y alegre, de modo que sea como un rayo de sol en la familia, ayúdele a llevar sus cargas. La bondad y la amable cortesía que le demuestre serán para ella un precioso aliento, y la felicidad que sepa comunicarle allegará gozo y paz a su propio corazón. Si la madre se ve privada del cuidado y de las comodidades que merece, si se le permite que agote sus fuerzas con el recargo de trabajo o con las congojas y tristezas, sus hijos se verán a su vez privados de la fuerza vital, y del espíritu siempre alegre que hubieran debido heredar. Mucho mejor será alegrar animosamente la vida de la madre, evitarle la penuria, el trabajo cansador y los cuidados deprimentes, a fin de conseguir que los hijos hereden una buena constitución, que les permita pelear las batallas de la vida con sus propias fuerzas”.
ORACIÓN
DIOS NUESTRO, ORAMOS POR TODAS LAS MUJERES QUE TIENEN EL PRIVILEGIO DE SER MADRES. QUE SUS ESPOSOS PUEDAN AMARLAS Y CUIDARLAS. QUE LOS HIJOS VALOREMOS EL SACRIFICIO QUE ELLAS HICIERON POR LLEVARNOS EN SUS VIENTRES POR NUEVE MESES. POR JESÚS, AMÉN.