LEYES QUE PREVENÍAN LA RIQUEZA EXCESIVA Y PROTEGÍAN A LOS POBRES.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Si acaso se preguntan: ¿Qué comeremos en el séptimo año, si no plantamos ni cosechamos nuestros productos?, déjenme decirles que en el sexto año les enviaré una bendición tan grande que la tierra producirá como para tres años.” (Vers. 20, 21).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 25 LEVÍTICO
Este capítulo tiene tres divisiones que terminan con la frase: “Yo soy Jehová” Estas leyes servían para mantener un sistema de igualdad:
1.El año sabático se comenzaría a celebrar cuando el pueblo ingresase a la tierra prometida y la fiesta se repetiría cada siete años. Durante el año sabático, el dueño no podría sembrar la tierra, y la cosecha natural que la tierra produciría, serviría para que las familias pobres, viudas, huérfanos y extranjeros puedan alimentarse;
2.El jubileo se realizaría cada cincuenta años. Comenzaría el día de la expiación, que era el décimo día del séptimo mes, porque, así como el santuario era liberado del pecado, las tierras serías liberadas y volverían a los dueños originales. La tierra no se vendía a perpetuidad, porque Dios era el dueño de toda la tierra, solo se vendía la cosecha que el terreno produciría en esos años;
3.Identificación con los desposeídos. Estas leyes permitían que los esclavos pudieran obtener su libertad en la fiesta del jubileo, y se demandaba prestar dinero a los pobres y no cobrarles ningún interés.
CITA SELECTA - HOGAR CRISTIANO (Pág. 338).
“Si se hubiese continuado cumpliendo las leyes dadas por Dios, cuán diferente sería actualmente la condición del mundo, en lo moral, espiritual y temporal. No se manifestarían como ahora el egoísmo y el engreimiento, sino que cada uno demostraría bondadosa consideración por la felicidad y el bienestar ajenos…. En vez de hallarse las clases más pobres bajo el férreo calcañar de los ricos, en vez de que los sesos de otros hombres pensasen por ellos en lo temporal y en lo espiritual, tendrían cierta oportunidad de ser independientes en sus pensamientos y acciones. El saberse propietarios de sus propias casas les inspiraría un fuerte deseo de mejoría. No tardarían en adquirir habilidad para hacer planes por su cuenta; inculcarían a sus hijos hábitos de laboriosidad y economía y sus intelectos quedarían grandemente fortalecidos”.
ORACIÓN
DIOS DE AMOR, TE SUPLICAMOS QUE NOS DES UN ESPÍRITU FILÁNTROPO, PARA COMPARTIR LAS BENDICIONES QUE NOS OTORGAS CON LOS POBRES Y MENESTEROSOS. QUE DEMOS ALIMENTOS A LOS NECESITADOS. POR JESÚS, AMÉN.