MANTENER EL ORDEN EN NUESTRO CAMPAMENTO
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehová mandó a Moisés; así acamparon por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres” (Ver. 34).
COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 2 NÚMEROS
Antes de iniciar el viaje hacia la tierra prometida Dios organizó a las doce tribus en cuatro grupos. Esta organización tenía un triple propósito: 1) Hacer un cuadrado perfecto para que el santuario esté ubicado el centro del campamento; 2) Coordinar el orden de partida en el peregrinaje, en el que el arca del pacto junto con todo su mobiliario se ubicaba en el centro del grupo; 3) Organizar el ejército por tribus, unidades y batallones. El lado este, encabezado por la tribu Juda, el sur con Rubén, el oeste con Efraín, el norte con Dan, y el centro del campamento el santuario y con la tribu de Leví acamparía alrededor del tabernáculo: “Cada uno tenía que marchar y acampar al lado de su propia bandera, tal como lo había ordenado el Señor… la “multitud mixta” que había acompañado a Israel desde Egipto no se le permitía ocupar los mismos cuarteles que las tribus, sino que había de habitar en las afueras del campamento; y sus hijos habían de quedar excluidos de la comunidad hasta la tercera generación.” (PP 392). Dios es un Dios de orden, todo el universo se rige por un orden perfecto y estricto, de lo contrario las estrellas chocarían entre sí; las huestes celestiales tienen disciplina y orden inigualable; Dios desea que su pueblo, la iglesia, las familias y los individuos tengamos un orden perfecto en todas las áreas de la vida.
CITA SELECTA - CONSEJOS PARA LA IGLESIA (Pág. 440).
“Los ángeles trabajan en forma armoniosa. Un orden perfecto caracteriza todos sus movimientos. Cuanto más de cerca imitemos la armonía y el orden de la hueste angelical, más éxito tendrán los esfuerzos de estos agentes celestiales en nuestro favor. Los que tienen la unción de lo alto estimularán el orden, la disciplina y la unidad de acción y entonces los ángeles de Dios podrán cooperar con ellos. Pero nunca, nunca estos mensajeros celestiales respaldarán la irregularidad, la desorganización y el desorden. Todos estos males son el resultado de los esfuerzos de Satanás para debilitar nuestras fuerzas, para destruir nuestro valor, y para impedir el éxito de la acción”.
ORACIÓN
PADRE NUESTRO, RECONOCEMOS QUE ERES UN DIOS DE ORDEN, POR ESO TE PEDIMOS QUE NOS AYUDES PARA TENER ORDEN EN NUESTRAS VIDAS, DORMITORIOS, HOGARES, EN EL TRABAJO, Y EN LA IGLESIA. POR JESÚS, AMÉN.