NÚMEROS 3 – 13 MAYO 2022

LA TRIBU DE LEVÍ FUE ELEGIDA PARA SERVIR EN EL SANTUARIO

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus animales; y los levitas serán míos. Yo Jehová” (Ver. 45).

COMENTARIO HISTÓRICO - CAPÍTULO 3 NÚMEROS

“En tiempos anteriores, cada hombre era sacerdote de su propia casa. En los días de Abraham, por derecho de nacimiento, el sacerdocio recaía en el hijo mayor. Ahora, en vez del primogénito de todo Israel, el Señor aceptó a la tribu de Leví para la obra del Santuario. Mediante este señalado honor, Dios manifestó su aprobación por la fidelidad de los levitas, tanto por haber adherido a su servicio como por haber ejecutado sus juicios cuando Israel apostató al rendir culto al becerro de oro. Siendo que el mantenimiento y la administración de todo el sistema de sacrificios del Tabernáculo requería mucho personal, Dios designó a los descendientes de la tribu de Leví para que hagan este trabajo sagrado. Además, debían transportar todo el mobiliario del santuario cuando el pueblo de Israel se trasladaba en la ruta del desierto. No obstante, el sacerdocio se restringió a la familia de Aarón. Aarón y sus hijos fueron los únicos a quienes se les permitía ministrar ante el Señor; al resto de la tribu se le encargó el cuidado del tabernáculo y su mobiliario, y para ayudar a los sacerdotes en su ministración, pero no podían ofrecer sacrificios, ni quemar incienso, ni mirar los objetos santos hasta que estuviesen tapados.” (Cristo en su Santuario 31).

CITA SELECTA - EDUCACIÓN (Pág. 38).

“En la administración hebrea se manifestaba el orden tan notable que caracteriza todas las obras de Dios. Él era el centro de la autoridad y el gobierno. Moisés, su representante, debía ejecutar sus leyes en su nombre. Luego se organizó el consejo de los setenta; les seguían los sacerdotes y príncipes, e inferiores a ellos los “jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez”, y finalmente los encargados de deberes especiales. El campamento estaba arreglado con orden exacto: En el medio estaba el tabernáculo, morada de Dios, y alrededor las tiendas de los sacerdotes y levitas. Alrededor de éstas, cada tribu acampaba junto a su bandera. Se hacían observar leyes higiénicas estrictas, que eran obligatorias para el pueblo, no sólo por ser necesarias para la salud, sino como una condición para retener entre ellos la presencia del Santo”. 

ORACIÓN

DIOS DE AMOR, COMPRENDEMOS QUE ERES UN DIOS DE ORDEN, POR ESA RAZÓN EL SANTUARIO TUVO UNA GRAN ORGANIZACIÓN. NOS COMPROMETEMOS HA SER ORDENADOS EN NUESTRO TRABAJO, FAMILIA, IGLESIA Y EN NUESTRAS VIDAS PERSONALES. POR JESÚS, AMÉN.

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