JOB 6 – 31 MARZO 2023

APRENDER A PEDIR LO QUE CONVIENE

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “¡Ah, si Dios me concediera lo que pido! ¡Si Dios me otorgara lo que anhelo!”

JOB 6;8

COMENTARIO HISTÓRICO

Aunque Job pide a Dios que le conceda su pedido, debemos recordar que no siempre Dios concede lo que le pedimos. En la desesperación, producto de las pruebas y el sufrimiento, Job le pide a Dios que le conceda como regalo la muerte.

¿Qué hubiera sucedido si Dios le otorgaba lo que pidió y le hubiese quitado la vida? Se hubiera perdido lo siguiente:

1) No hubiéramos tenido el mensaje animador: “Yo sé que mi redentor vive”;

2) No habría quién interceda ante Dios por sus amigos;

3) No hubiéramos conocido el final feliz de la restauración de Job.

Apreciado amigo y amiga, ¿Estamos pidiendo a Dios lo apropiado y lo mejor para nuestra vida y la de nuestras familias? Muchas veces, no sabemos cómo pedir, por eso, recordemos esta promesa bíblica: “Y asimismo también el Espíritu nos ayuda en nuestra flaqueza; porque orar como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu demanda por nosotros con gemidos indecibles” Rom 8:26.

Los ejemplos registrados en la Biblia demuestran tres respuestas:

1) Dios a veces dice NO, como le dijo a Pablo: “Tres veces le rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad» 2 Cor 12:8;

2) Dios a veces dice ESPERA, y esta espera puede durar mucho tiempo: “Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado” Dan 8:13, 14;

3) Dios también dice , y este sí es inmediato: “Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo”. Luc 7:10. 

CITA SELECTA

“Es tan esencial y conveniente para nosotros orar tres veces al día, como lo fue para Daniel. La oración es la vida del alma; el fundamento para el crecimiento espiritual. Y podemos dar testimonio de esta verdad en nuestro hogar, ante nuestra familia y ante todas las personas con las que nos relacionamos. Y cuando nos encontremos con nuestros hermanos en la iglesia, hablémosles de la necesidad de mantener abierto el canal de comunicación entre Dios y el alma. Digámosles que, si encuentran tiempo y palabras para orar, el Señor encontrará respuesta a sus peticiones. Exhortemos a los hermanos a orar y a no descuidar sus deberes religiosos. Debemos pedir para recibir; buscar para hallar; llamar para que la puerta se abra”. (HD 79).

ORACIÓN

PADRE, ENSÉÑANOS A ORAR PARA PEDIR LO QUE CONVIENE, Y QUE TU SANTO ESPÍRITU PERFECCIONE NUESTRAS ORACIONES PARA QUE SEAN ESCUCHADAS. POR JESÚS, AMÉN.

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