PEDIDO: DIOS, HAZME JUSTICIA
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Despierta, Dios mío, ¡levántate! Hazme justicia, Señor, ¡defiéndeme!”.
SALMO 35: 23
COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 35
Esta poesía es uno de los salmos imprecatorios. Una imprecación es una invocación de maldición, calamidad, o juicio divino contra los enemigos del orador. Es el clamor angustioso del salmista cuando es perseguido por examigos que le pagan con intenso odio su amor hacia ellos. El salmo se compone de tres partes, cada una de las cuales termina con un voto de agradecimiento: a) oración; b) descripción de los enemigos; c) pedido de intervención divina.
Algunos piensan que el motivo para la composición de este salmo fue la conspiración de Absalón con Ahitofel y sus cómplices, o en la persecución que sufrió por parte de David, o por la rebelión de Absalón. Este salmo es apto para uno que sufre calumnias y ataques injustos en cualquier época.
Estudiemos dos pedidos:
1) DIOS: HAZME JUSTICIA.- ¿Está pasando por un momento donde las puertas se han cerrado y no hay quien le haga justicia? Lo invito a acercarse a Cristo, quien es abogado intercesor, y a Dios, quien es nuestro mejor juez para hacernos justicia;
2) SEÑOR: DEFIÉNDEME- En el salmo de ayer (Sal 34:7), Dios hace esta promesa: El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los DEFIENDE (Sal 34:7). Dios estuvo dispuesto a defender a David, y está dispuesto a defender a toda persona que le solicita. Recordemos que Dios toma interés personal en cada uno de sus hijos.
CITA SELECTA
“Mientras vivamos en este mundo plagado de injusticias, acusaciones falsas, maltratos, deshonras y agravios, pidamos a Dios que nos haga justicia. Ese mismo pedido hizo la viuda: “Hazme justicia de mi adversario”, se aplica no solamente a Satanás, sino a los agentes a quienes instiga a presentar falsamente, a tentar y destruir al pueblo de Dios. Los que han decidido obedecer los mandamientos de Dios entenderán por experiencia que tienen adversarios que son dominados por una fuerza infernal. Tales adversarios asediaron a Cristo a cada paso, con una constancia y resolución que ningún ser humano puede conocer jamás. Los discípulos de Cristo, como su Maestro, son perseguidos por la tentación continua” (PALABRAS DE VIDA DEL GRAN MAESTRO, P. 134).
ORACIÓN:
DIOS TODOPODEROSO, ACUDIMOS ANTE TU PRESENCIA PARA INTERCEDER POR TODOS AQUELLOS HERMANOS Y HERMANAS QUE ESTÁN SUFRIENDO INJUSTICIAS O CUALQUIER TIPO DE DISCRIMACIÓN. TE SUPLICAMOS QUE NOS DEFIENDAS PORQUE SOMOS TUS HIJOS. POR JESÚS, AMÉN.