LEAMOS HOY 2 DE JULIO LUCAS 21.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos.” (Vers. 2, 3).
LUCAS 21:2,3
COMENTARIO HISTÓRICO DE LUCAS 21.-
En este capítulo, Cristo resalta el espíritu de dadivosidad de una pobre viuda que ofrendó dos de las menores monedas de circulación en el templo, en contraste con las enormes cantidades que depositaban los ricos en el arca. La viuda echó el equivalente a l/64 de un denario romano, el salario de un día de jornal en el tiempo de Cristo.
Se hace necesario reflexionar en el hecho que la viuda pudo echar una blanca, y no la totalidad de sus recursos, de la misma manera, nosotros no solo debemos dar nuestro dinero, sino ENTREGAR TODO NUESTRO SER A DIOS.- Las obligaciones que descansan sobre nosotros nos hacen responsables de trabajar para Dios hasta el máximo de nuestra habilidad. El pide un servicio indiviso, la completa devoción del corazón, el alma, la mente y las fuerzas.
CITA SELECTA.-
“Cuando Jesús dijo acerca de la viuda: “Echó más que todos,” sus palabras expresaron la verdad no sólo en cuanto al motivo, sino acerca de los resultados de su don. Las “dos blancas, que son un maravedí,” han traído a la tesorería de Dios una cantidad de dinero mucho mayor que las contribuciones de aquellos judíos ricos. La influencia de ese pequeño donativo ha sido como un arroyo, pequeño en su principio, pero que se ensancha y se profundiza a medida que va fluyendo en el transcurso de los siglos. Ha contribuido de mil maneras al alivio de los pobres y a la difusión del Evangelio. El ejemplo de abnegación de esa mujer ha obrado y vuelto a obrar en miles de corazones en todo país, en toda época. Ha impresionado tanto a ricos como a pobres, y sus ofrendas han aumentado el valor de su donativo. La bendición de Dios sobre las blancas de la viuda ha hecho de ellas una fuente de grandes resultados. Así también sucede con cada don entregado y todo acto realizado con un sincero deseo de glorificar a Dios. Está vinculado con los propósitos de la Omnipotencia. Nadie puede medir sus resultados para el bien.”
(DTG 567).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN CIELOS. TE PEDIMOS PERDÓN POR TENER UN ESPÍRITU EGOÍSTA Y UN CORAZÓN CARENTE DE GRATITUD. TE PEDIMOS QUE NOS AYUDES A COMPARTIR LAS BENDICIONES FINANCIERAS CON TU IGLESIA, CON LA FAMILIA, Y LOS NECESITADOS POR JESÚS, AMÉN.