LEAMOS HOY 3 DE AGOSTO HECHOS 8
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.”
HECHOS 8:11
COMENTARIO HISTÓRICO DE HECHOS 8.-
En este capítulo se relata el inicio del cumplimiento de la segunda parte del mandato de Cristo a su iglesia: Alcanzar a los samaritanos. La razón del inicio de la predicación fuera de las fronteras de Israel, fueron provocadas por la persecución, porque “los que fueron esparcidos anduvieron anunciando la palabra”. Felipe, uno de los helenistas que fue elegido para servir como diácono, realizó tres actividades meritorias: 1) Fue el primer evangelista que ingresó a Samaria con la predicación del evangelio, sanando las dolencias de los enfermos, y bautizando a hombres y mujeres; 2) Conduce al bautismo al primer ciudadano de africano, procedente de Etiopía; 3) Se deja guiar por el Espíritu Santo, y su predicación se escuchará desde la ciudad de Azoto, hasta Cesarea Marítima. Analicemos las maneras en las que podemos trabajar en la evangelización: 1) “Muchos obreros han de hacer su parte, realizando obra de casa en casa, y dando estudios bíblicos en el círculo de las familias.” (SC 176); 2) “Mujeres consagradas deben ocuparse en la obra bíblica de casa en casa. TI 9:120); 3) “El etíope representa a cierta clase numerosa de personas que necesitan misioneros como Felipe, misioneros que oigan la voz de Dios y vayan adonde él los mande.” (TI 8: 66).
CITA SELECTA.-
“Fijaos cuánto esfuerzo se hizo en favor de un solo hombre, un etíope: “Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace la reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. “Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.”
(Testimonios Iglesia 8: 66).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO. TE PEDIMOS PERDÓN POR NO PARTICIPAR EN LA PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO. DESEAMOS SER COMO FELIPE, ESTAR DISPUESTO A IR DONDE TU ESPÍRITU SANTO NOS ENVÍE. PERMITE QUE PODAMOS TESTIFICAR A LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN. POR JESÚS, AMÉN.