LEAMOS HOY 4 DE AGOSTO HECHOS 9.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,”
HECHOS 9:11
COMENTARIO HISTÓRICO DE HECHOS 9.-
Este capítulo relata la conversión de Saulo de Tarso, que posteriormente llegó a convertirse en el gran apóstol Pablo. Saulo era hijo de fariseo, y educado por Gamaliel, quien fue una maestro venerado por sus conocimientos y sabiduría. Provenía de una cultura helenística y con ciudadanía romana por haber nacido en Tarso de Cilicia. Pablo tenía una sólida formación teológica, filosófica y lingüística, hablaba griego, latín, hebreo y arameo. Participó en las primeras persecuciones contra los cristianos, pero en el viaje a Damasco, Cristo se le presentó, y Saulo experimentó una conversión completa. Su ministerio abarcó Palestina, Siria, Asia Menor, y varios países de Europa.
Las indicaciones específicas que el Señor le dio a Ananías, demuestra que Dios: 1) CONOCE EL LUGAR DONDE VIVIMOS.- Indistintamente el lugar donde vivimos el Señor lo conoce. Sea una casa lujosa, o una casa muy sencilla, con escasos muebles, Dios sabe de nuestra dirección exacta: 2) CONOCE NUESTRO NOMBRE Y HASTA EL SOBRENOMBRE.- Dios se preocupa para cada uno de nuestros detalles, hasta sabe cuál es nuestro sobrenombre: hasta sabe cuántos cabellos tenemos; 3) CONOCE LO QUE ESTAMOS HACIENDO.- Dios le dice a Ananías, que Saulo estaba orando. Que Dios, que lo ve todo, apruebe todo lo que pensamos, hacemos, vemos u oímos.
CITA SELECTA:
“En el relato de la conversión de Saulo se nos dan importantes principios que deberíamos tener siempre presentes. Saulo fue puesto directamente en presencia de Cristo. Era uno a quien Cristo había destinado a una obra importantísima, uno que había de ser “instrumento escogido”… Lo detuvo en su carrera y lo convenció de pecado; pero cuando Saulo preguntó: “¿Qué quieres que haga?” el Salvador colocó al inquisidor judío en relación con su iglesia, para que conociera allí la voluntad de Dios concerniente a él. Cristo realizó la obra de revelación y convicción; y ahora el penitente estaba en condición de aprender de aquellos a quienes Dios ordenó para que enseñaran su verdad.”
(Hechos de los Apóstoles 98).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS. TE AGRADECEMOS PORQUE CONOCES TODOS LOS DETALLES DE NUESTRAS VIDAS. CONOCES NUESTRO ENTRAR Y NUESTRO SALIR. TE SUPLICAMOS QUE TODO LO QUE PENSEMOS Y HAGAMOS SEA APROBADO POR TI. POR JESÚS, AMÉN.