DESAFÍO: OBEDECER AL AUTOR DE NUESTRA ETERNA SALVACIÓN
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.” (Ver. 9).
COMENTARIO HISTÓRICO DE HEBREOS 5
Pablo establece en este capítulo tres cualificaciones que debía tener un sumo sacerdote para ministrar en el santuario terrenal, y que se cumplen en forma plena con Cristo para convertirse en nuestro Sumo Sacerdote del santuario celestial: 1) Debía ser un hombre que sirva de enlace entre Dios y los creyentes. Cristo se hizo hombre para ser el puente entre su Padre y la humanidad; 2) El sacerdote debe estar identificado con los hombres. Cristo dejó los cielos, se encarnó para pasar por las experiencias humanas, y así poder ayudarnos. La diferencia es que como Cristo no cometió pecado, no necesita ofrecer sacrificios por sus propios pecados; 3) No se puede auto nombrar, sino que la designación proviene de Dios. Cristo fue nombrado por Dios sumo sacerdote, según el orden de Melquisedec, y se convirtió en el Autor de nuestra eterna salvación.
ESTUDIEMOS LA BIBLIA PARA CONOCER MÁS DE NUESTRO GRAN SUMO SACERDOTE. La Biblia es el libro que nos guía por las sendas de justicia, nos hace sabios para salvación. Nos indica cómo alcanzar las moradas de felicidad eterna. Nos habla del amor de Dios revelado en el plan de la redención, e imparte el conocimiento esencial para todos: el conocimiento de Cristo.
CITA SELECTA
“La vida de Cristo fue mansa y humilde. Eligió esa vida a fin de poder ayudar a la familia humana. No se colocó sobre un trono como el comandante de toda la tierra. Dejó a un lado su manto real, se quitó la corona regia para ser uno de los componentes de la familia humana. No tomó sobre sí la naturaleza de los ángeles. Su obra no fue el oficio sacerdotal de acuerdo con las designaciones de los hombres. Era imposible para éstos comprender su exaltada posición a menos que el Espíritu Santo la hiciera conocer. En nuestro favor revistió su divinidad con humanidad y descendió del trono real. Renunció a su posición de comandante de las cortes celestiales, y por nosotros se hizo pobre a fin de que por su pobreza fuésemos enriquecidos.”
Alza tus ojos, P.65
OREMOS
DIOS OMNIPOTENTE. TE AGRADECEMOS PORQUE TENEMOS COMO NUESTRO SUMO SACERDOTE EN EL SANTUARIO CELESTIAL A CRISTO. TE PEDIMOS QUE TU HIJO SIEMPRE INTERCEDA POR EL PERDÓN DE NUESTROS PECADOS, PARA QUE ALCANCEMOS LA SALVACIÓN. POR JESÚS, AMÉN.